En las comunidades indígenas, la mayoría de la población recibe atención médica en unidades de primer nivel por parte del IMSS Bienestar, cuenta una empleada, quien acepta hablar de complejo problema del embarazo no deseado entre menores con la condición de guardar el anonimato.
En caso de que el paciente requiera una atención especializada, cuenta, se canaliza a una unidad de segundo nivel, como el Hospital de Las Culturas, sin embargo, por creencias, machismo o falta de recursos, las pacientes no siempre aceptan.
Contexto
La entrevistada ha trabajado durante 14 años en el Sector Salud en la Zona Altos y cita como ejemplo el caso de una embarazada de 15 años a quien se le explica que por su condición, debe tener un seguimiento en San Cristóbal, sin embargo, los padres no aceptan, alegando falta de recursos, indicando que solo la llevarán al hospital de la región.
Comunidad y costumbres
La trabajadora indica que es impactante llegar a laborar a una comunidad por la forma en que viven ahí y su cosmovisión, además de temas como el machismo, sin olvidar la pobreza.
Menciona otro caso, el de una niña que, a causa de una violación de parte de su tío, sufrió complicaciones que llevaron a que se le quitara la matriz.
La mamá de la víctima no quiso denunciar y ahí terminó el problema. “Y en esa situación aprendes a que, aunque duela, no puedes tener una función que no te corresponde” señala.
En algunas comunidades de la región Altos, las mujeres, indica, suelen embarazarse entre los 14 y 15 años, y al darles las pláticas de concientización es, esencialmente, tratar con una niña.
¿Usos y costumbres?
Los embarazos adolescentes, explica la entrevistada, también son una herencia cultural de los padres, pues han tenido el caso de una paciente de 33 años que ya iba por su noveno hijo, al mismo tiempo que la hija de 15 años de esa misma paciente, invitaba a los trabajadores del centro de salud a su boda.
Sin embargo, el reto no es solo durante los embarazos, sino también a invitar a que se cuiden después de dar a luz. El papanicolaou, por ejemplo, es un examen necesario al tener una vida sexual activa o después de tener un hijo. La entrevistada recuerda que, en Chanal, después de darle la plática a una mujer sobre la importancia de este examen, el esposo de esta se acercó y la llamó “pecadora”.












