Embarcaciones extraviadas, una constante

El problema de las desapariciones de embarcaciones y de pescadores en altamar en la costa de Chiapas, cada vez se vuelve más frecuente; el año pasado ocurrieron varios percances y en este 2018 las autoridades estatales ya buscan a ocho personas extraviadas.

Sobre el tema, el delegado de la Secretaría de Protección Civil en la región Istmo-Costa, Jaime Marroquín Solís, comentó que son cuatro embarcaciones las que se perdieron. La primera zarpó el 28 de diciembre de 2017, y las otras el 1 de enero de 2018.

Con los familiares, las autoridades han hecho recorridos en avionetas y se espera que este martes las acciones de búsqueda continúen, aunque también los recorridos se harán vía marítima, siempre y cuando las condiciones climatológicas sean favorables.

El gobierno de Chiapas aseguró que los trabajos de rescate de las personas se mantiene activo en el municipio de Tonalá, pero hasta el momento no se cuenta con información suficiente que logre ubicar a los pescadores que salieron de la bahía de Paredón.

De acuerdo con Marroquín Solís, se trata de las primeras embarcaciones que se pierden en este año. Al ser cuestionado del por qué tantas lanchas y personas están desapareciendo en altamar, aclaró que las instancias gubernamentales cumplen con informar el reporte del estado del tiempo. No obstante, los pescadores aprovechan los vientos porque es cuando más productos hay en el mar, se adentran a grandes distancias, a pesar del riesgo que corren.

En algunas casos, los pescadores junto a las lanchas “tiburoneras” sí llevan equipos de radio para comunicarse, pero a veces las condiciones del clima se complican y esto también repercute en la comunicación con personal que está en tierra.

Finalmente, recordó que en el 2017 se extraviaron cinco embarcaciones; lamentablemente, solamente tres de ellas lograron recuperarse. Las condiciones climatológicas juegan un factor fundamental para las personas que se dedican a esta actividad.