Ante la proximidad de septiembre, el mes más lluvioso, Tuxtla Gutiérrez cuenta con cuatro embovedados deteriorados que representan un riesgo para quienes habitan en sus alrededores.
Se trata de infraestructuras que en más de 30 años no han recibido mantenimiento, los embovedados denominados San Pascualito, San Roque, El Zope y el Cocal.
Con el crecimiento anárquico de la ciudad, sus inmediaciones —de los cuatro— se han visto “invadidas” por colonias, por lo que calles cruzan sobre ellos y hogares han sido construidos.
Ante ello Protección Civil (PC) de Tuxtla Gutiérrez ha comenzado limpias y levantamiento pétreo, mientras que la delegación de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) realiza reparaciones parciales en algunos afluentes.
“Históricamente no han tenido mantenimiento ninguno de ellos, de hecho con los acontecimientos por la lluvia del dos de septiembre, en la mesa de trabajo fue un tema con la Comisión de Daños; el que no exista un recurso municipal para esos embovedados es un tema de Obras Públicas Municipales”, informó Elizabeth Hernández Borges, secretaria municipal de PC en Tuxtla Gutiérrez.
Agregó, que El Cocal es el que se encuentra en mejores condiciones, mientras los tres restantes presentan ya exposición de materiales con los que fueron hechos, como madera en los techos, además de introducción de drenajes clandestinos, lo que genera mayor humedad y por ende debilitamiento de la estructura.
Estos puntos citados presentan vulnerabilidad ante los fenómenos hídricos, sin embargo mejorarían con el mantenimiento correspondiente dejando de ser un peligro latente, como sucedió con el estacionamiento debajo del Parque Central, que presentó deterioro pero ante su remodelación se encuentra apto para su funcionamiento.
“Hemos solicitado el apoyo de varias instancias, porque como tal, nosotros (PC Municipal) no tenemos la infraestructura ni los recursos para darles mantenimiento. Lo que sí tenemos es el apoyo de Conagua en varios puntos, con lo que seguimos insistiendo en el mantenimiento de estos embovedados”, puntualizó.
Ante la situación, el alcalde Fernando Castellanos Cal y Mayor ha subido la petición de los recursos para el mantenimiento a la Cámara de Diputados debido a que se necesita una inversión muy fuerte.
Hasta la semana pasada PC Municipal ha retirado 65 mil metros lineales de material pétreo, 820 metros cúbicos de basura, a través de todos los afluentes de la ciudad en lo que va del año.
Por su parte, María Delia Ruiz Torres, presidenta de Amigos de la Cuenca del Río Sabinal, indicó que para septiembre se espera que las lluvias sobrepasen los 160 mililitros (mm) de agua, lo que incrementará el riesgo en estos cuatro embovedados.
Indicó que la falta de mantenimiento, las descargas de aguas negras y las constantes lluvias podrían ocasionar percances equiparables a los del barrio San Francisco. Además se deben considerar otros puntos de peligro, como son los afluentes Potinaspak, Totoposte en las colonias Potinaspak y Maya, respectivamente. Asimismo El Bambú, en los alrededores de la Fiscalía General del Estado.
De igual manera, colonos de San Francisco indicaron que los embovedados de las 13ª Sur y segunda Oriente comienzan a deteriorarse, pues a pesar de que Conagua acudió a reparar algunas paredes, las varillas y láminas han comenzado a doblarse.












