Por primera vez, el Gobierno federal a través de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana reconoció que “el país enfrenta una emergencia humanitaria por el enorme flujo de personas que se internan de manera irregular a suelo mexicano”.
Ante las protestas que durante toda la semana han realizado migrantes extracontinentales en la explanada de la Estación Migratoria Siglo XXI en donde se han registrado enfrentamientos con elementos de la Guardia Nacional, se estableció que “no se han vulnerado los derechos de los extranjeros”.
Guardia Nacional
En un comunicado, señala que tanto la Guardia Nacional como la Policía Federal actúan en apoyo al Instituto Nacional de Migración y en coordinación con autoridades federales, estatales y municipales “en el combate al tráfico de personas y a las bandas dedicadas a este negocio ilícito”.
“El objetivo principal que busca la regulación de la migración indocumentada pasa precisamente por el combate a estos grupos criminales”, precisan.
Señala que el gobierno mexicano cuenta con una política migratoria clara, aunque se enfrenta una emergencia humanitaria por el enorme flujo de personas que ingresan en forma irregular al país, por la frontera sur, misma que “debe darse de manera regulada y bajo el respeto de las leyes mexicanas”.
Además indica que “México trabaja de manera coordinada con los países de Centroamérica en un Plan de Desarrollo Integral para atender los retos comunes en la región, no sólo el ámbito del control migratorio sino en la generación de oportunidades de trabajo y desarrollo para atender las causas sociales que originan la expulsión de personas de sus países de origen”.
Ponen como ejemplo que en El Salvador y Honduras ya se están implementando los programas Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro, para lo cual se aplican 60 millones de pesos del Fondo Yucatán.
Asimismo “con los recursos de dicho fondo se está reforzando la infraestructura de atención migratoria, que había padecido un prolongado abandono en los últimos años”.












