La Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitió la recomendación 71/2019 por violaciones a los derechos humanos a la integridad personal, interés superior de la niñez y pérdida de la vida en agravio de comunidades indígenas del municipio de Aldama.
Lo anterior debido a una disputa por posesión de tierras con el municipio de Chenalhó que derivó en la muerte de una persona de la comunidad de Tabak y el desplazamiento de varias familias de comunidades colindantes para refugiarse en zonas de las montañas, cuevas y sembradíos.
La situación del conflicto entre ambos municipios tiene su origen por la disputa de 60 hectáreas, las cuales tanto el municipio de Aldama como el de Chenalhó -aseguran- les pertenece, por lo que a partir del 2015, durante las noches comenzaron a suscitarse agresiones con armas de fuego y dichos ataques se intensificaron en 2018.
La Comisión informó que tras una investigación y el análisis de las constancias que integran el expediente, se da a conocer que las familias desplazadas por este caso han retornado a sus comunidades y cuentan con el reforzamiento de los patrullajes y colaboración de la Secretaría de la Defensa Nacional en acciones de seguridad.
Además, estimó que si bien las autoridades han implementado algunas acciones para garantizar la seguridad al interior del municipio de Aldama, debe evaluar, diseñar e implementar de forma urgente los trabajos para lograr un diálogo y conciliación entre las partes en conflicto, ya que los actos de violencia por diversos grupos armados no han cesado.
Por tanto, para la Comisión persiste una amenaza inminente contra las comunidades indígenas del municipio de Aldama que colindan con Chenalhó, al permanecer bajo constantes ataques con armas de fuego, lo que dio lugar a la mencionada pérdida de la vida de una persona y a que otras más hayan sufrido lesiones.
Asimismo se tiene conocimiento que debido a la situación de violencia e inseguridad, los niños no reciben clases, los servicios de salud son insuficientes y el alimento que se les proporciona es escaso; características que se suman a su ya precaria realidad y que es resultado directo de la inseguridad que prevalece en la zona.
El 22 de enero pasado, mediante información difundida por diversos medios de comunicación, se dio a conocer que en la madrugada de esa fecha hubo un ataque armado contra comunidades indígenas del municipio de Aldama, realizado presuntamente por pobladores de la localidad de Santa Martha, municipio de Chenalhó.
El pasado 9 de abril la Comisión Nacional comentó que aproximadamente a las 11:00 horas, elementos de la Policía Estatal abandonaron el destacamento en la comunidad Cocó, en Aldama, por la intensidad de los disparos provenientes de la comunidad Manuel Utrilla, Chenalhó, que dañaron una de sus unidades, y un día después, habitantes de las comunidades de Xuxchen y Cocó señalaron que recibieron disparos con armas de alto calibre desde Slumka, y a consecuencia de ello seis familias de la primera comunidad y tres más de la segunda abandonaron sus respectivas viviendas.
El 27 de mayo, la CNDH detalló que desde las 19:00 horas se intensificaron los ataques armados contra las comunidades de Xuxchen, Cocó, Tabak, Cotzilnam, Yetón, Chivit, Tzelejpotobtik, así como en la cabecera municipal de Aldama; un mes después una persona indígena de la comunidad de Tabak perdió la vida durante un ataque armado cuando velaba a un familiar en la misma comunidad, por lo que se solicitó la ampliación de medidas cautelares a las autoridades estatales a favor de los familiares de la víctima y de los pobladores de Tabak, Cocó, San Pedro Cotzilnam, Baletik y Xuxchen.
El 31 de julio hubo disparos de arma de fuego a la comunidad de Xuxchen, los cuales se extendieron por la tarde hacia las comunidades de Cocó, Tabak y San Pedro Cotzilnam; en tanto que el 16 de agosto pasado hubo dos nuevos ataques a Cocó provenientes de Santa Martha, aproximadamente a las 17:00 y 19:00 horas.
El primero consistió en disparos de manera intermitente y el segundo fue mediante “intensas ráfagas”.












