La flor de Noche Buena o pascua, característica de la temporada decembrina ya se encuentra en los viveros capitalinos y al decir de Elí López del área de Mantenimiento en el Vivero Jardines, es una especie cultivada en tierras chiapanecas, más concretamente en zonas aledañas a Tuxtla Gutiérrez que no requiere mucho cuidado y crece grande, manteniéndose así aunque sólo “floree” en invierno.
La planta empieza a ser cultivada desde julio a partir de las que quedan del año anterior, de esas mismas se reproducen a través de esquejes, los cuales plantan en tierras de los viveros.
Generalmente tratan que toda la producción salga antes del 24 de diciembre porque después, si bien continúa vendiéndose, es en menor cantidad.
Meta
Según mencionó Elí López, en el Vivero Jardines hay hasta el momento 300 ejemplares, pero la meta son 5 mil, que es lo que se vende anualmente.
La flor es natural del Sureste mexicano, por eso se cultiva sin mayores complicaciones, pues es una planta que necesita tanto sol como sombra; los únicos cuidados especiales que puede requerir son regarse diariamente y ser fumigadas en una vez al mes, esto porque es proclive a ser atacada por la “mosquita blanca”, la plaga más común de esta especie.
Se mantiene todo el año
Una vez que pasa la temporada decembrina, la planta tiende a tirar las hojas rojas o blancas que la caracterizan, pero eso no significa que esté muriendo, se trata de una adaptación al cambio de estación, porque de hecho la planta se mantiene viva todo el año.
Cuando esto pasa lo que se aconseja es podarlas a la mitad de la altura y plantarla en el jardín para que desarrolle más y esperar al próximo florecimiento en el siguiente invierno.












