Empleados piden reinstalación

Un grupo de empleados de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas se manifestó inconforme con el trato que han recibido por parte de las autoridades educativas, ya que tras ser despedidos, incluso a algunos se les pidió presentarse a trabajar.

A decir de Carlos Alberto López Rincón, algunos de los despedidos piden su liquidación y en otros casos la reinstalación, pues se dicen cansados de no obtener respuestas claras.

Según señalaron, los propios administrativos de la institución les han dicho que la universidad está en quiebra.

El vocero de los inconformes señaló que se les despidió bajo la justificación de que la Secretaría de Hacienda pidió sus plazas, esto a pesar de que en algunos casos superan los nueve años de antigüedad laboral.

Además, uno de los quejosos señaló que es considerado como personal vulnerable, bajo dictamen del Instituto Mexicano del Seguro Social, pero eso no les importó a las autoridades universitarias.

Despido injusto

El 25 de octubre algunos de ellos fueron despedidos vía telefónica por parte de personal de recursos humanos, pero se les hizo trabajar incluso durante la primera quincena de noviembre.

Dijeron que suman 25 personas en una situación similar pero que, en voz del jefe de recursos humanos, el recorte de personal podría llegar a cerca de 100 empleados de la institución de educación superior en Chiapas.

Señalaron que muchos de ellos llevan varios años laborando en la universidad y esta es su única fuente de ingresos para poder sostener a sus familias.

De la misma forma, abundaron que en muchos de los casos ya se ha recurrido a la vía legal para obtener una respuesta, incluso haciendo del conocimiento de lo que ocurre a la Secretaría de Hacienda.

Expusieron que el secretario general, de nombre Rafael Domínguez, asegura que sólo se despidió a personal de reciente ingreso, pero hay quienes tienen varios años laborando como trabajadores de confianza.