Desde el sábado 3 de febrero la calera Cales y Morteros del Grijalva emitió fumarolas densas que se asemejaban a una especie de neblina, lo que ha causado entre los pobladores aledaños a sus instalaciones, algunos malestares.
Entre estos destacan irritación de los ojos, complicaciones respiratorias y náuseas.
Ante esta situación, el día de ayer pobladores inconformes tomaron las instalaciones.
Tras cinco días consecutivos de aguantar la emisión de polvo compuesto por químicos explosivos y de tratamiento pétreo, niños y personas de la tercera edad han padecido diversos síntomas que han afectado su salud, sin que las autoridades municipales, estatales y federales pongan fin a este problema que lleva más de medio siglo.
Este jueves habitantes de las colonias cercanas a la empresa reactivaron las protestas a las afueras de las instalaciones ante el riesgo que representan las emisiones de contaminantes que está generando la explotación de material pétreo que lleva a cabo Cales y Morteros del Grijalva.
María Alejandra Aldama Pérez integrante del Frente Salvemos al Cañón, dio a conocer que las emisiones de la empresa han sido sumamente negras, blancas, incluso azul que cubre parte de la carretera, ha llegado a tanto la densidad del polvo que evita la visibilidad de las instalaciones de la empresa des la carretera.
La exposición a las emisiones de estos polvos en la zona, principalmente los niños son quienes han padecido de rinitis alérgica, gripas constantes, tos. Los padres hah notado que los niños se enferman a la par y cuando son llevados con diferentes médico, a todos les recetan los mismos medicamentos.
“Una cuestión positiva fue que tuvimos una mesa de diálogo con la Semarnat, Profepa, Conanp, el Frente Salvemos al Cañón del Sumidero y la empresa, pero el delegado Amado Ríos Valdez autorizó la licencia de funcionamiento por más tiempo, pero ellos (la empresa) verbalmente se comprometieron a irse en 2018”, abundó.
Por todas esta situaciones los pobladores de ribera Cahuaré y colonias aledañas tomaron las instalaciones de la empresa impidiendo la salida y entrada de camiones, únicamente personal podía salir e ingresar; al rededor de las 10:00 horas de la mañana les anunciaron que dialogarían con una comitiva de los inconformes.
Antecedentes
Cabe recordar, que a pesar de las distintas denuncias realizadas por órganos federales y sectores de la sociedad, en el 2016 el delegado de la Semarnat, Amado Ríos Valdez, otorgó una licencia ambiental a la empresa Cales y Mortero del Grijalva, la cual se encuentra dentro del polígono del Parque Nacional Cañón del Sumidero.
Según personal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) existe afectación a un patrimonio federal, porque la empresa ocupa el inmueble expropiado por el Ejecutivo Federal, conducta sancionada en los artículos 149 y 150 de la Ley General de Bienes Nacionales.
Por su parte Ríos Valdez no ha se pronunciado públicamente sobre este hecho, quien aseguró en marzo del pasado año que en este 2018, Cales y Morteros del Grijalva se iría del lugar para ocupar otro predio en el municipio de Suchiapa.
Según el delegado federal en marzo del 2017 dijo, que desde el 2013 la calera solamente ha trabajado en la producción industrial y no en la extracción y explotación de la zona, además de que la maquinaria para las dos últimas actividades también fue clausurada conforme a la ley.












