Empresarios del centro de Tapachula acudieron este lunes ante las autoridades estatales para pedir su intervención con respecto al cierre del primer cuadro de la ciudad, desde hace dos meses, por orden de la presidenta municipal Rosa Irene Urbina Castañeda, ya que se encuentran en una grave situación económica.
Los empresarios dieron a conocer que como medida sanitaria es un tema positivo, sin embargo, señalan que existe favoritismo ya que empresas como Coppel y Elektra permiten a los clientes ingresar a realizar sus pagos, pasando sin problema el cerco policíaco.
Alberto Pacheco, de profesión cirujano dentista y habitante de la 5ª Poniente, entre 2ª y 4ª Norte, dio a conocer que al tener su consultorio, así como su casa, en esta dirección, ha enfrentado una grave situación, puesto que no pueden ingresar sus pacientes, pero tampoco les permiten salir a comprar productos de primera necesidad.
Por lo que al poner el cerco no pensaron en los problemas que acarrea este tema, ya que existen estacionamientos que quedaron con los carros adentro, lo que ha generado conflictos a los propietarios, tanto del inmueble, como de los vehículos.
Recordó que este decreto con el que se tomó la decisión de tomar las 16 cuadras del corazón de este municipio, no fue consultado con los habitantes y empresarios, a pesar de que las autoridades municipales utilizan este argumento.
“De buenas a primeras nos levantamos y nos dimos cuenta que ya no podíamos salir, ni para ir a comprar las despensas, agua o artículos que necesitamos, por lo que cada vez son más frecuentes los enfrentamientos con los elementos de la Policía”, comentó.
En este contexto, recordó que también acudieron ante el secretario de Seguridad Pública, Luis Fernando Rivas Vázquez, quien se escudó con el decreto para cerrar todas las cuadras del corazón de la ciudad, sin ningún aviso.
Mientras que en una reunión con Roberto Fuentes Thomas, secretario general del Ayuntamiento, tampoco hubo respuesta alguna por lo que consideró que, al aplicar esta medida para detener las actividades no esenciales, debería ser en todo el municipio y no encerrando a un sector de la población.
En este sentido, expuso que a dos meses que se tomó esta decisión, los casos de Covid-19 han aumentado justamente en esta zona, además de que Tapachula ha pasado a ser el segundo municipio con más casos de coronavirus.
“Por lo que consideramos que esta medida es contraproducente, ya que no existe un argumento en concreto. Lo que pedimos es que nos dejen trabajar, no pedimos otra cosa, reconocemos que se deben tomar las medidas sanitarias por parte de la población, pero cerrar el centro no beneficia a nadie”, concluyó.












