Empresarios del sector turístico y empresarial de Tuxtla Chico piden al gobierno del estado su intervención para solucionar el problema dela administración municipal y se atienda la actividad productiva, gestiones y actividades inherentes que se han dejado a un lado, por el problema que existe entre la alcaldesa Deysi Lizbeth González Aguilar y el síndico municipal Romeo de la Cruz Chávez, que en nada beneficia a la sociedad.
En entrevista, el presidente del Corredor Gastronómico Izapa y miembro de la Cámara Nacional de Comercio de Tuxtla Chico, José Carlos Carrasco, lamentó que esas disputas dejen al descubierto temas de corrupción, desvío de recursos, nepotismo y tráfico de influencias, falsificación de firmas, que lo único que generan es el retroceso para Tuxtla Chico, en el que no se ha puesto en marcha en esta administración ningún proyecto de verdadero beneficio para la población, sector comercial y turístico.
Afirmó que no se trata de un problema con partidos políticos, sino del desempeño de los funcionarios, ya que a la fecha la presidenta municipal Deysi González no ha tenido ninguna reunión con el sector comercial, mucho menos apoyo; esto es reflejo de la incapacidad, de la falta de visión y la ingobernabilidad que se está gestando de parte de la alcaldesa, señalaron.
Se juzga a la administración por la falta de atención en los servicios prioritarios a la sociedad y se enfrenta inseguridad, recolección de basura, educación, alumbrado público, incomunicación y falta de apoyos al sector empresarial y productivo, lo que nos deja como única opción tratar de salir adelante solos, dijeron.
Es innegable que hay problemas internos en el ayuntamiento de Tuxtla Chico, pero la ausencia prolongada de la presidenta municipal es notoria, al grado de que los regidores exigen ya que haya juntas de cabildo que no se han realizado en las dos últimas semanas por su ausencia.
El problema que González Aguilar enfrenta con autoridades del gobierno del estado es resultado de auditorías y las de justicia, que se suman al compromiso con la población, pues su ausencia no permite que las cosas caminen, sobre todo cuando hay marcada división entre los grupos que integran la administración municipal, indicó el empresario José Carlos Carrasco.












