Aunque en la actualidad se registra un repunte de eventos de celebraciones como fiestas de graduación, de cumpleaños, bodas y bautizos, la pandemia por coronavirus dejó una seria afectación en la economía de las empresas dedicadas este tipo de festejos.
En específico los prestadores de servicios de luz y sonido, que también realizan el alquiler de pistas de baile y renta de pantallas, se vieron seriamente afectados, al grado de que algunas de estos dieron un giro completamente distinto al verse obligados a cerrar por completo o poner a la venta sus equipos electrónicos.
Entrevistado sobre el tema, uno de los prestadores de este servicio, de nombre Alejandro “N”, de la empresa Atom Luz y Sonido, refirió que sus ventas se fueron a ceros en el 2020 y en esta época del año ha comenzado un repunte, aunque no es el esperado, por lo que anhela que sea diciembre porque es el momento en que más se registran eventos.
“En diciembre todos se quieren casar y es cuando nos va mucho mejor, a pesar de que hay algunas celebraciones de graduaciones, pues incluso en años anteriores a la pandemia no se registran altos ingresos”, sostuvo.
Refirió que una celebración modesta, con un operador de equipo y un asistente de apoyo ronda los 2 mil 500 pesos de costo, se puede ofrecer un paquete que van desde los 3 mil 500 pesos hasta los 10 mil, dependiendo de la convicción del cliente.
En este contexto, expuso que durante el año pasado algunos de sus colegas debieron cerrar por completo sus negocios, debido a que no pudieron sostener sus egresos y el pago de empleados.
El sólo hecho de contar con un equipo de un mínimo de 50 mil pesos es complicado, hay quienes tienen equipos de 300 mil pesos o varios millones de pesos en inversión y a pesar de esto, todos sufrieron las consecuencias del encierro obligatorio.
Explicó que hubo quienes se dedicaron a la venta de artículos relacionados con el covid o de algunos insumos como gel antibacterial y cubrebocas, pero eso no tiene ningún vínculo con el negocio al que se dedican.
En este sentido, destacó que como empresarios del ramo no contaron con ningún estímulo fiscal o apoyo que les fuera útil en medio de la crisis que debieron sortear.












