Las empresas chiapanecas no sólo se encuentran en “terapia intensiva” por la pandemia que afecta al país, también por la presión que está haciendo el Servicio de Administración Tributaria (SAT) que, pese a las recomendaciones de la Secretaría de Salud para evitar aglomeraciones, no ha dado ningún respiro a los contribuyentes para ampliar el periodo de declaraciones fiscales, consideró Carlos Méndez, auditor certificado en Prevención de Lavado de Dinero y Financiamiento al Terrorismo.
En ese sentido, explicó que en estos momentos dicho organismo no sólo aplica terrorismo fiscal por la “persecución” permanente hacia los contribuyentes, también ha implementado “la ley del hielo” a los usuarios, debido a que no están escuchando las solicitudes del pueblo.
Méndez remarcó que las cámaras empresariales locales también han pedido apoyos para el cumplimiento fiscal, sin embargo, la respuesta ha sido reservada de las autoridades; aunque la petición del gobierno es quedarse en casa, los contribuyentes tendrán que hacer largas filas para cumplir con las obligaciones, pues muchos de ellos no cuentan con acceso a internet desde sus hogares.
El home office (trabajo en casa) que han pedido las autoridades no puede ser cumplida por todos los sectores, tampoco la iniciativa privada tiene el capital monetario para cubrir sueldos por un mes, aunado a que también el tiempo de cuarentena se puede ampliar.
“Tampoco sabemos qué podemos hacer ante un Gobierno -Federal- que no está escuchando las solicitudes de sus contribuyentes. Hay un nuevo paquete económico del cual ya se habla, tendrán que modificarse algunos artículos y lo complicado es que se harán leyes a modo y se dejará la carga total a la comunidad empresarial”, enfatizó.
En caso de que las autoridades no otorguen un plan para beneficiar a los trabajadores o la iniciativa privada, reflejará que no tienen la capacidad para satisfacer las necesidades del pueblo y, en consecuencia, no tendrían el control de la misma cuarentena en la parte económica.
Conforme avanza la pandemia, no sólo vendrá el cierre de empresas locales o nacionales, también el retiro de inversiones extranjeras y la posición de México no será favorable frente a otros países en materia económica.
Añadió que la población debe prepararse para tener una nueva forma de contribuir (utilizando la tecnología), considerando que todas las operaciones financieras se hacen vía electrónica y cada vez se hace menos necesario que se requiera un espacio físico para declarar las obligaciones fiscales.
Finalmente, recordó que las instancias gubernamentales sí han advertido a las empresas de sanciones severas si dejan sin salarios a los empleados, pero esas declaraciones lo único que muestran es un panorama gris para los empresarios, debido a que en esta contingencia no hay ingresos.












