Únicamente tres de cada 10 productos agroalimenticios que se elaboran en la entidad cuentan con una etiqueta atractiva para el consumidor, lo que psicológicamente influye en la aceptación del producto que se quiere vender.
De acuerdo a la docente e investigadora Karina Alfonso, la mayoría de las empresas que fabrican este tipo de productos no le dan importancia al diseño y elaboración de la etiqueta para sus productos.
Desafortunadamente, indicó que de esta forma descuidan la imagen de lo que quieren vender, que es lo que finalmente incide en la decisión de compra de los consumidores.
Muchas empresas sólo se preocupan por cubrir los requisitos necesarios de una etiqueta, como nombre, caducidad, contenido neto, ingredientes, propiedades nutrimentales, entre otros.
De ahí la necesidad de que las empresas elaboren correctamente su plan de negocios para saber dónde y cómo deben hacer sus inversiones y, asimismo, determinar qué tipo de etiqueta deben presentar y cuál será el diseño que esta deberá llevar.
La analista puntualizó que trabajar en el tema de la elaboración de etiquetas para los productos agroalimenticios chiapanecos es apremiante, para que estos puedan competir dentro del mercado no sólo nacional sino internacional.
Enfatizó que en la actualidad los empresarios chiapanecos también deberán enfrentarse a las contingencias del cambio climático, considerando que la elaboración de sus productos sea amigable con el medio ambiente, y sobre todo, que los materiales del empaque y la etiqueta tengan el mínimo impacto ecológico.
Aunque se podría pensar que esto representaría una mayor inversión y un reto de creatividad para las empresas, la especialista destacó que de realizarse correctamente, representaría un plus para sus productos ante la actual situación.
Karina Alfonso reconoció la gran calidad que poseen la mayoría de los productos agroalimenticios que se elaboran en Chiapas, pero resaltó la necesidad de invertir, más que dinero, creatividad y esfuerzo en la presentación de los mismos.
Principalmente, reiteró, en la etiqueta, que es lo que determina la confianza que el consumidor tendrá hacia el producto a la hora de querer comprarlo.












