De los emprendimientos que surgen cada año, el 70 por ciento no ofrece ningún producto o innovación, el 90 por ciento no utiliza tecnología nueva y sólo el 2.6 sí lo hace; el 75 por ciento no crecerá ni tendrá mayor expansión, solamente el 0.7 por ciento puede esperar un crecimiento profundo.
Estos datos los dio a conocer María Ariza, directora general de Bolsa Institucional de Valores (BIVA), en una ponencia que ofreció organizada por la Secretaría de Economía y del Trabajo.
Mencionó que las empresas mexicanas todavía no están invirtiendo lo suficiente en términos de innovación, no tienen acceso a tecnología nueva ni de punta, por lo que los emprendimientos difícilmente van alcanzar un potencial de crecimiento y de expansión.
El poco acceso a financiamiento de las empresas y la poca innovación lleva a que no existan herramientas tecnológicas ni talento que puedan atraer y retener, traduciéndose en falta de productividad, a comparación de las empresas grandes que producen 1.7 veces más.
Apuntó que sólo el seis por ciento de las pequeñas y medianas empresas aprovechan las tecnologías de la información y comunicación que ayudan precisamente a mejorar la productividad.
Estas empresas enfrentan altos costos de endeudamiento contra las grandes en más de un 37 por ciento, causando que más del 78 por ciento se financien a través de proveedores y no mediante una entidad financiera.
Las empresas en México que cuentan con un crédito bancario se encuentran en su mayoría entre los 10 y 11 años de vida, un dato grave, ya que el 65 por ciento de las unidades de negocio en el país “mueren” antes de los cinco años de vida.
Los principales sectores de inversión actualmente son servicios públicos, sector financiero, cuidado de la salud, industrial, bienes de consumo, tecnología, Fintech y servicios de consumidor.
Refirió que de acuerdo a la OCDE, el 44 por ciento de los emprendimientos en México son encabezados por mujeres, de los cuales el 99 por ciento son en microempresas, 0.95 en pequeñas y 0.05 por ciento en medianas.
Nuestro país aún no cuenta con iniciativas nacionales para promover la participación de las mujeres en consejos de administración o en puestos de alta dirección. Hace falta crear más conciencia para reducir la brecha de género, principalmente en el ámbito laboral y puestos directivos.
En el caso de la pandemia, esta ha generado un avance tecnológico exponencial. A nivel global, hasta 375 millones de profesionales tendrán que aprender nuevas habilidades para poder adaptarse a los nuevos trabajos y a los que se perdieron.
En general, hasta el nueve por ciento de las personas empleadas a futuro podrían trabajar en ocupaciones totalmente nuevas. Esto es una gran oportunidad para establecer una mayor equidad laboral y salarial.












