Los tanques de gas en mal estado que son distribuidos por las empresas gaseras con presencia en Tapachula, con regularidad provocan fugas y riesgo de explosión y deben ser supervisadas por Protección Civil; además se suma un nuevo problema para el consumidor, porque los empleados se han negado a recibir los tanques cuyo contenido se terminó, aduciendo que el cilindro está deteriorado y que no es culpa de la empresa.
A pesar de que el tanque de gas tiene logotipos de los negocios, estos sostienen que no tienen responsabilidad en el deterioro, señaló Magdalena Rodríguez Hernández, habitante del fraccionamiento Solidaridad Las Vegas, quien denunció que recientemente tuvo problemas con empleados de una gasera local porque al intentar comprar un nuevo cilindro, el trabajador y después el supervisor se negaron a recibir el recipiente, toda vez que señalaban estaba dañado en una soldadura. Tras los reclamos, finalmente en forma burlona le recomendaron a la usuaria del servicio que si quería gas, que comprara un nuevo tanque para poder surtirle.
Ante esta situación, varios vecinos con el mismo problema se han organizado para pedir a la Profeco y a PC que atiendan el reclamo, pues consideran una irresponsabilidad que las empresas con presencia en la localidad vendan el gas en recipientes muy dañados que con la lluvias y el paso del tiempo continúa su deterioro y después se niegan a recibirlos. Rodríguez Hernández dijo que en el caso de su colonia, son muchas las personas que tienen problemas con las gaseras.
Hizo un llamado a Protección Civil del Gobierno del Estado y Municipal, así como a la Profeco, a que contribuyan a defender los intereses de los consumidores y su seguridad, pues no han sido pocos los casos de fugas y explosiones que incluso han provocado personas lesionadas por negligencia de las gaseras que entregan los cilindros en malas condiciones.
Protección Civil tiene que cumplir con velar que los tanques en mal estado los destruyan las gaseras y que no manejen cilindros en malas condiciones o aplicar el reglamento con las sanciones correspondientes, que van desde 50 a cinco mil unidades de medidas y actualización (UMA), por incumplir con las medidas de prevención y seguridad establecidas.












