Debido al exceso de contaminación que se presenta dentro de una de las subcuencas que involucra a diez municipios en Chiapas, al río Pacú, que atraviesa Suchiapa y que llega hasta la capital, le quedan 15 años de vida, así lo advirtieron activistas en materia de medio ambiente.
Blanca Nidia Vicente Rivera, representante de la asociación civil, Nimalarí, Ecocultura Sustentable, comentó que en estos espacios se han encontrado metales pesados, lixiviados y otros materiales que están destruyendo los ecosistemas.
Denunció los malos manejos que existen de las plantas de tratamiento de aguas residuales en, al menos, tres fraccionamientos (Real del Bosque, Bonanza y Casas Geo) que se ubican en Tuxtla Gutiérrez y que sus aguas negras las descargan sobre el arroyo Sabinito, que conecta con el afluente principal en Suchiapa y que recibe toda la contaminación.
Anomalías
La activista denunció que, en el ejido Pacú, municipio de Suchiapa, no funciona la planta purificadora de agua potable y los drenajes se encuentran en una situación desfavorable; lamentó que el ayuntamiento no implemente acciones en beneficio del medio ambiente.
Desde el 2017 se tiene el registro de la muerte de peces y se replicó en este 2019; no obstante, el problema de la contaminación está desde el 2006, hasta la fecha no se ha podido corregir.
Los trabajos de investigación que ahora se realizan, se enfocan en determinar si las muertes que han tenido personas que viven cerca del río, se relacionan con la contaminación; también se han presentado enfermedades gastrointestinales.
Ayuda
La asociación civil que encabeza Vicente Rivera ha implementado una campaña que consiste en: generar sensibilización de la población para cuidar el entorno, pero también para reforestar la zona con plantas endémicas.
Aunque las acciones vienen desde la sociedad civil organizada, también se han encontrado casos donde los ciudadanos son apáticos debido a que, pese al exceso de contaminación en el río, aún se meten a bañar y practican la pesca para autoconsumo.
Los estudios hechos por la asociación Nimalarí, Ecocultura Sustentable, revelan que el río no es una prioridad comunitaria; pero sí lo es, debido a que de sus aguas se abastecen los cárcamos que tienen un clorado que no garantiza que el líquido sea potable.
Por tal razón, ahora no solamente se buscará las sanciones para los responsables, sino también que implementen acciones que permitan el saneamiento y la recuperación de la subcuenca que abarca a diez ayuntamientos.
Aunque la contaminación se generó desde hace 13 años, defensores de los derechos humanos, calcularon que son 16 las autoridades -en sus diferentes niveles- las que han sido omisas de atender el problema. El tema se expuso también en el Congreso, como una vía política, sin resultados favorables.
Vigilancia
En el problema también se involucró Adrián Reyes Rincón, maestrante en el Centro de Estudios para la Construcción de la Ciudadanía y la Seguridad (Cecosice); él comentó que agotarán tres vías para darle una solución a este conflicto: la civil, es decir, colaborar con asociaciones defensoras del medio ambiente, las cuales cuentan con estudios técnicos del nivel de contaminación en el lugar.
Se le agrega la parte jurídica, que consiste en hacer un amparo indirecto, para que el gobierno atienda las necesidades de los habitantes de Suchiapa y que contemple toda una estrategia de recuperación del vital líquido, pero también el asunto será llevado ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
El litigio estratégico que se está realizando, busca establecer cuáles son los Derechos Humanos violentados en la zona, pero también para visualizar si hay omisiones o acciones de las autoridades, para reparar el daño.
El río Suchiapa es un ecosistema que alberga especies de animales pero también flora, que permite a la población generar sus propios alimentos, pero los cambios de asentamientos humanos están acabando con la fauna; 13 años después de denunciar el problema, ninguna autoridad ha resuelto la contaminación en la subcuenca.












