"Marco González * CP. El sector cafetalero chiapaneco resiente pérdidas - este ano - por alrededor de unos 70 millones de dólares (más de 750 millones de pesos). Esto podría provocar que algunos productores derriben sus cafetales para sembrar maíz en el mejor de los casos, consideró el doctor Cecilio Marroquín, especialista en agricultura tropical.
Desde hace más de dos décadas la cafeticultura chiapaneca agoniza por falta de apoyos oportunos y suficientes. A los pequenos productores del sector social siempre se les han dado migajas, sin entender cabalmente que en gran parte la estabilidad social de Chiapas depende de este cultivo, precisa el investigador. Así también gracias a las plantaciones de café se mantiene el frágil equilibrio ecológico en Chiapas y en todo el país. Por ese servicio - enfatiza- se les debe retribuir a los cafeticultores directamente, en caso contrario se empezará a perder un macizo forestal enorme, tan importante como las mismas selvas chiapanecas.
En referencia a lo senalado por Álvaro Monzón Ramírez, presidente de la Asociación de Productores de Café de Alta Calidad, Cecilio Marroquín dijo: ""Más que la lluvia, ha sido la indolencia lo que ha afectado gravemente la cafeticultura chiapaneca en las últimas tres décadas. Cuando menos este sector ha resentido pérdidas por más de mil 500 millones de dólares en ese lapso.""
Migración de
cafetaleros
Por la descapitalización en el sector unos 75 mil pequenos productores o hijos de éstos han abandonado su cultivo y se han ido de ilegales a Estados Unidos o a otras ciudades. Si bien las crisis del café son cíclicas y se presentaban cada 20 anos. El sector chiapaneco ha estado sumido desde finales de la década de los ochenta, recuerda el investigador.
Aunado a la falta de apoyo, los fenómenos hidrometeorológicos del 98 y del 2005 le dieron el tiro de gracia a la cafeticultura. Los apoyos fueron para unos cuantos, puntualiza. En junio de 1998, Ernesto Gutiérrez Villanueva, presidente de la Asociación de Agroindustriales del Café y actual secretario del Campo, senalaba que la crisis del aromático grano afectaba de forma pareja el sector social y privado. Este último resentía pérdidas - en ese ano - por unos 400 millones de dólares. (Suplemento Evidencias, de Cuarto Poder, junio 5 de 1998).
Por esas mismas fechas Carlos Bracamonetes Gris y Jesús Orantes Aramoní, dirigente regional y estatal de la Confederación de Productores Rurales (CNPR), respectivamente, senalaban que para resolver la crisis del café era indispensable recursos de forma urgente para salvar las plantaciones y a los cafeticultores.
Agonía del sector
A casi una década de aquellas declaraciones, el sector agoniza, se encuentra en los estertores de la muerte. Cada ano se reduce la superficie sembrada con los consabidos problemas ecológicos y económicos. En los primeros círculos del sector agrario - federal y estatal - saben la verdadera magnitud del ""Frankenstein"" del Café. Aun así, se dan paliativos o placebos, no soluciones de fondo.
Curiosamente los movimientos armados en los países de Latinoamérica se han gestado bajo las sobras de los cafetales, senaló en el 98, también, José Tanúz Pinasoria, titular de la Comisión de Fomento para el Café de Chiapas (Concafe).
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