En aumento la tuberculosis

Rafael Victorio Ruiz * CP. La tuberculosis se ha convertido en un serio problema de salud pública tanto en la franja fronteriza de México como en Guatemala, ante lo cual se dispuso un cerco epidemiológico en los límites entre ambas naciones.

Las acciones son instrumentadas por la Secretaría de Salud de México y su similar de Guatemala, así como la estatal de Chiapas, con la participación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), informó el jefe de la Jurisdicción Sanitaria VII, Luis Manuel Salgado Corsantes.

En los 16 municipios jurisdiccionales, se han confirmado en este ano 274 casos de tuberculosis y de ellos, 202 están en los siete municipios fronterizos -Tapachula, Suchiate, Frontera Hidalgo, Metapa de Domínguez, Tuxtla Chico, Cacahoatán y Unión Juárez-.

Esa situación es preocupante, porque en las comunidades fronterizas de Guatemala, de acuerdo con la información de las autoridades del ramo de ese país, también hay 142 casos.

Por ese motivo se intensificaron las acciones de búsqueda intencionada de casos, se reforzaron las medidas sanitarias en la frontera y en el caso de enfermos, se aplican los medicamentos a los pacientes y sus familias en forma gratuita, ello para detener la propagación del mal.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) una persona con tuberculosis no tratada infecta a un promedio de 10 a 15 personas al ano, aunque no todos necesariamente desarrollan la enfermedad, pero el riesgo aumenta cuando el sistema inmunológico de la persona está debilitado. El síntoma más común es la tos permanente y a veces acompanada de mucosidad, con o sin presencia de sangre, además la debilidad, falta de apetito, perdida de peso, fiebre, y/o sudores nocturnos, así como dolor de pecho.

En los pacientes de esta jurisdicción cuyas pruebas de laboratorio confirmaron la presencia de la tuberculosis, se les aplica el denominado Tratamiento Acortado Estrictamente Supervisado (TAES), precisamente para alcanzar un control a corto plazo.

Tan es así, dijo que en el Centro de Rehabilitación Social (Cereso) local, se aplicaron 260 exámenes a internos de los cuales dos resultaron positivos y por ello, son sometidos a tratamiento para evitar la diseminación de la enfermedad en los más de mil 400 reclusos.