En Chiapas se tienen registrados alrededor de seis mil bares, cantinas, centros botaneros y restaurantes con venta de vinos y licores; sin embargo, los establecimientos clandestinos podrían doblar e incluso triplicar este número, conformando una fuerte competencia desleal para los empresarios que pagan impuestos.
La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), detalló que los restauranteros asociados y registrados cumplen con todos los requisitos en materia de seguridad e higiene, pagan una licencia y generan empleos formales, por lo que consideró injusto que muchos trabajen fuera de la ley.
La mayoría de las cantinas y bares clandestinos se ubican en casas habitación, patios y otros espacios donde pueden disimular las actividades que realizan, pero algunos operan a los ojos de todos con rótulos que los anuncian como restaurantes familiares.
Aunque el organismo señaló que no tienen una cifra exacta de los establecimientos de este tipo, calculó que por cada negocio regular, pudieran haber tres a cuatro clandestinos que golpean fuertemente la economía de los empresarios cumplidos.
La Canirac destacó que esperan que las autoridades que vienen atiendan el tema, además, ofrezcan mejores condiciones para trabajar y que los apoyos federales programados, verdaderamente lleguen a quienes los necesitan, pues la ayuda económica que el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem), este sexenio no pudieron ser tramitados por el empresariado.
El sector señaló que se prepara para el aniversario de la Independencia de México, fechas que son un respiro para los empresarios restauranteros.











