En busca de compradores

"Marco González * CP. Ellos, tres campesinos chiapanecos de la Sierra Madre de Chiapas representantes de la Cultura Maya van al encuentro de otra cultura milenaria: la de Japón. Buscan nuevos mercados para unos 40 mil quintales de café orgánico que producen dos mil productores sociales de los municipios de La Concordia, Jaltenango de la Paz (Ángel Albino Corzo), Monte Cristo, Siltepec, Chicomuselo, Villa Corzo y Motozintla.

La pobreza y la necesidad de su región les han convertido en la nueva generación de campesinos comprometidos con el cuidado del medio ambiente, porque gracias a esa práctica ahora vislumbran un mejor futuro para ellos, sus hijos y para su fuente de empleo y vida: el café orgánico.

Este nuevo esquema de cultivos busca la preservación de los recursos naturales porque eso le da un sobreprecio a su aromático grano. Para propios y extraños es el mejor café del mundo, orgullosamente chiapaneco. Por ello van a conquistar nuevos mercados, la calidad de su producto los ampara.



Al otro lado del mundo

David Vázquez Pérez nunca ha salido de Chiapas. Hasta los 20 años, vino a conocer la capital chiapaneca. Ahora, viajará a Japón en busca de nuevos mercados para el café orgánico de su parcela. En la actualidad, en sus 13 hectáreas de cafetal produce anualmente unos 250 mil quintales. Está confiando que podrán traerse buenos contratos que van a beneficiar a todos los de su región y se puede extender a todo Chiapas, porque para todos da Dios, según él.

Por su parte, Oscar Roblero Morales, otro de los campesinos que emprenderá el próximo lunes el viaje a la tierra del sol naciente, sabe que de un buen contrato de venta con los japoneses se puede asegurar el futuro educativo de sus cuatro hijos. Jonathan Didier, Oscar Olivio, Esly Anahí y Estrella Lizeth. Actualmente, en su parcela de ocho hectáreas se producen 100 quintales de café orgánico al año y se esfuerza por subir el rendimiento para obtener mayores beneficios económicos para sus descendientes. El otro es don Rolando Javier López Ángel, padre de tres universitarias como él les dice. La primera de ellas concluyó la carrera de ingeniería en sistemas y actualmente hace su servicio social en la paraestatal Comisión Federal de Electricidad (CFE), en tanto la segunda hace ya sus prácticas de la licenciatura en Turismo. La más pequeña recién empezó a estudiar abogacía. Loida, la cuarta hija, cursa la secundaría, luego sigue Gerson, el hijo varón, el cual estudia en la primaria y por último Aivé, quien este otoño entró al jardín de niños.

Gracias a la conjunción de esfuerzos de los productores sociales de café orgánico de la Sierra Madre, el trabajo de Agroindustrias Unidas de México (Amsa) y el Gobierno, se hizo posible que ellos acudan a la Feria Scaj de Orgánicos de Japón, el próximo 14, 15 y 16 de este mes de octubre. La unión hace la fuerza, señalan los dos primeros campesinos y Roberto Marín Estrada, representante de la citada empresa.



Aromático grano

Gracias al nuestro café vamos a conocer la otra parte del mundo, dice don Oscar que a sus 40 años de edad y casado con doña Mercedes Roblero Díaz, consideran que lo mejor para este cultivo podría ocurrir al abrir nuevos mercados en el Lejano Oriente, porque ellos van a ofertar un producto cuidado con amor y cariño, porque es y será el sustento de su familia y de miles de familias más de esa zona de la Sierra, una de las regiones más pobres del país.

Por el café orgánico vamos a viajar. Vamos a proponer nuestro café porque es el mejor de todo el mundo, porque crece bajo las sombras de árboles que son también el hábitat de decenas de especies de aves, desde el escurridizo quetzal hasta el pavón pasando por tucanes y otros pájaros de asombrosos plumajes y colores, señala Roblero Morales.

En tanto David Vázquez Pérez, casado con Jeny Aracely Castro Ruiz, dice que a los japoneses se le hablará de la calidad del café orgánico que podrán constatar en las muestras que ya viajan en la valija diplomática de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) de México. Se les hablará también del cuidado y el respeto que se le tiene al medio ambiente. En sus parcelas hay letreros que dicen:

""Esta es una parcela que cuida el medio ambiente. Está prohibida la cacería de cualquier especie: Los campesinos productores de café orgánico de la Sierra Madre de Chiapas"". A fin de evitar la contaminación del suelo, el agua o el aire, los productores han construido pozos de filtración para decantar las aguas mieles del lavado y despulpado del aromático grano. A los arroyos se les cuida para que ya no se sequen y tengan agua la mayor parte del año. Por eso es que se puede ver el puma, los venados y los quetzales, acota Pérez Vázquez.

Los campesinos junto con Roberto Marín Estrada de la empresa Amsa, han recibido un curso sobre el trato que se les debe dar a los japoneses a la hora de hacer negocios. Son una cultura diferente a la nuestra, tan milenaria como la maya, apuntan los entrevistados.

Este modelo de preservación del medio ambiente, es una de las mejores alternativas, dice el representante empresarial. La conjunción de esfuerzos, confía, les de buenos dividendos.

Ahora a esta labor que hace la gente del campo se le han sumado la participación del gobierno de Chiapas, la Sagarpa, Firco (Fideicomiso de Riego Compartido), Codecoa, Aserca, Si se mantiene el esfuerzo, será el detonante del desarrollo, consideró Marín Estrada.

Don Oscar, papá de Roblero Morales, está nervioso porque su hijo se va a subir por primera vez a un avión y viajará 17 horas hasta llegar a Japón. Al vástago se le humedecen los ojos cuando evoca a su progenitor, porque irá al otro lado del mundo a hablar de Chiapas, de los chiapanecos y de su enorme deseo de vender uno de sus mejores productos: el café orgánico, el mejor de todo el mundo. Mientras David, dará un salto cuantitativo. Hace 16 años vino por primera vez a conocer la capital de su estado. Jamás ha viajado a otro sitio y ahora conocerá una de las ciudades más emblemáticas del desarrollo moderno, y también de las más tradicionalistas, pero hablará con respeto de cultura a cultura, de esfuerzo a esfuerzo y de solidaridad a solidaridad.

El café orgánico, confían todos, será la palanca que detone el desarrollo en su zona y provoque que los japoneses viajen a Chiapas a conocer la milenaria cultura maya y sus vestigios y el esfuerzo de su gente por preservar uno de los sitios más maravillosos del mundo.

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