En Chiapas 5 de cada 100 mil personas se suicidan

Desde la sociedad civil, organizaciones han emprendido diversas acciones para prevenir el suicidio. Guillermo Ramos / CP
Desde la sociedad civil, organizaciones han emprendido diversas acciones para prevenir el suicidio. Guillermo Ramos / CP

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó en el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, en su base en las Estadísticas de Moralidad, que en 2017 la tasa de suicidio a nivel nacional fue de 5.2 por cada 100 mil habitantes, en la cual Chiapas se mantiene por debajo con 5.0.

Es decir, cinco cada 100 mil personas se suicidan al en Chiapas, en la cual la población de 20 a 24 años ocupa la tasa más alta de suicidio con 9.3 por cada 100 mil jóvenes entre estas edades. Además, resaltó el riesgo en los hombres de este grupo con una tasa de 15.1 por cada 100 mil.

El Inegi destacó que prevalecen los casos en hombres, quienes tienen una tasa de 8.9 fallecimientos por cada 100 mil hombres (5 mil 454), mientras que esta situacio´n se da en dos de cada 100 mil mujeres (1 mil 253).

En el grupo de nin~as, nin~os y adolescentes se reduce la diferencia entre hombres y mujeres que fallecieron por lesiones autoinfligidas, ya que seis de cada diez fueron hombres y cuatro de cada diez, mujeres.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que, en la actualidad, cerca de 800 mil personas se suicidan al año.

La reducción de muertes por esta causa se encuentra contemplada en la meta 3.4 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que busca reducir en el 2030 un tercio la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles mediante su prevención y tratamiento, y promover la salud mental y el bienestar.

De forma más específica, para el Gobierno Federal y la OMS el suicidio entre niñas, niños y adolescentes es preocupante y en la mayoría de las veces se da como un recurso final para escapar de un gran malestar.

“Las nin~as, nin~os y adolescentes se encuentran vulnerables a diversos cambios que pueden afectarles: cambios hormonales, incremento de responsabilidades, crisis familiares, entre otros. Es por ello que no se puede hablar de una sola causa y en ocasiones ciertos eventos sólo ocurren como detonantes”, expresa la OMS.

En Me´xico, para 2018 sucedieron 641 fallecimientos por lesiones autoinfligidas del grupo de nin~as, nin~os y adolescentes de 10 a 17 an~os.

Por sexo, tanto hombres como mujeres utilizaron como principal me´todo el ahorcamiento, estrangulamiento o sofocacio´n (91 y 85%, respectivamente). Como segundo me´todo para ellos fue el disparo de arma (5%) y en las mujeres el envenenamiento (12% por ciento).

Gracia Imberton-Deneke, investigadora del Instituto de Estudios Indígenas de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), informó en su estudio “Vulnerabilidad suicida en localidades rurales de Chiapas: una aproximación etnográfica”, las diferentes casualidades directas que no apuntan a una causa única, directa y clara para el caso de una muerte autoinflingida.

“Aunque las mujeres en general viven en condiciones de fuerte subordinación ante los hombres, y son objeto de violencia en diferentes grados, no son ellas las que presentan los índices más altos de suicidio. No obstante, todo apunta a que la fuente principal del malestar femenino asociado con el suicidio proviene de las circunstancias antes mencionadas.

Dentro de las explicaciones causales locales de una muerte autoinfligida, Imberton-Deneke llegó a sostener que los problemas apuntan a un conjunto de tensiones y negociaciones ríspidas que ocurren en el ámbito doméstico, entre la pareja, por un lado, y entre padres e hijos, por el otro.

Desde un punto de vista antropológico, la investigadora mencionó que es urgente discutir y argumentar en torno a los acercamientos posibles, destacando los alcances y limitaciones, sobre el suicidio en Chiapas; en especial para las que se ubican en las comunidades indígenas.