En Chiapas, el Gobierno del Estado genera atención humanitaria mediante diferentes instancias coordinadas por la Secretaría de Protección Civil, como el Sistema DIF, Secretaría de Salud, Comisión de Caminos e Infraestructura Hidráulica, Obras Públicas, entre otras, en los lugares y momentos que se requiere.
También existen organizaciones civiles que generan este tipo de asistencia, muchas coordinadas por el Gobierno del Estado, como religiosas, de derechos humanos, casas de migrantes y con otros enfoques.
Algunos sectores prioritarios para la asistencia humanitaria son las niñas, niños y adolescentes, personas adultas mayores, con discapacidad, de la diversidad sexual, aquellas que necesitan medidas de protección, condiciones de salud y el medio ambiente.
De acuerdo a Marisol Gómez Hernández, directora de Derechos Humanos de la Secretaría General de Gobierno del Estado, existen algunos factores que limitan la ayuda humanitaria, como lo son: falta de confianza en las autoridades, falta de acceso en la zona geográfica donde se ubica quien o quienes requieren la asistencia, insuficiencia de recursos y participación de otros interventores.
En la entidad, hace cuatro años se reformó la Constitución Política, estableciendo de forma explícita la protección civil como un derecho humano, por lo que los chiapanecos gozan de seguridad para garantizar su integridad física y su patrimonio.
Se brinda asistencia humanitaria en diferentes eventos como ayuda a personas en situación de emergencias o desastres, asistencia de personas desplazadas y a personas migrantes.
La ayuda humanitaria dada la dispersión poblacional y la situación orográfica, con muchas montañas, se lleva a pie-tierra donde no hay acceso vía vehículos, por agua, por aire y vía terrestre. Se atienden diferentes emergencias derivadas de diversos fenómenos perturbadores de origen natural o antropogénico.
En el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, conmemorado recientemente, se rinde tributo a los trabajadores humanitarios que han sido asesinados y que resultaron heridos en el desempeño de su labor. Se honra a todos aquellos que a pesar de las dificultades continúan previendo asistencia y protección a millones de personas.
Explicó que las normas mínimas de respuesta humanitaria establecen el abastecimiento de agua, saneamiento y promoción de la higiene; garantizar seguridad alimentaria y nutrición; dar alojamiento, asentamientos humanos y artículos no alimentarios; y acción en salud.
Un ejemplo son las personas del ejido Puebla, Chenalhó, que están en situación de desplazamiento desde hace varios años y que el Estado, en coordinación con el municipio de destino, San Cristóbal de Las Casas, generó una serie de condiciones que permitieron el alojamiento temporal.












