Los negocios de entretenimiento se encuentran en crisis debido a la situación económica en la región y la excesiva reglamentación a establecimientos y centros nocturnos de Tapachula, provocando que en los últimos meses hayan cerrado diversos negocios y con ello, la pérdida de muchos empleos.
Luego de una reunión de trabajo con autoridades de las tres órdenes de gobierno, Antonio Armas, presidente de la Asociación de Bares, afirmó que en lo que va del 2026 han cerrado siete establecimientos por las bajas ventas y los altos costos, derivados de trámites y supervisiones.
Dijo que los más de mil establecimientos formales en Tapachula, operan entre 50 y 70 por ciento de su capacidad, sin margen de ahorro y funcionando “al día”, lo que los mantiene al límite de la quiebra.
Señaló que autoridades de Protección Civil, Seguridad y Salud realizan inspecciones que derivan en cierres, suspensiones o multas, lo que agrava la situación financiera de los negocios formales, por ello, piden mayor flexibilidad.
Detalló que los negocios de entretenimiento no piden quedar exentos del cumplimiento de la ley y reglamentos, sino flexibilidad para poder cumplir cuando presentan alguna anomalía en su funcionamiento.












