"Rafael Espinosa * CP. Montones de latas y envases de cerveza, así como excremento de personas y macetas rotas, es la imagen que presenta el mirador turístico ""Los Amorosos"", en Tuxtla Gutiérrez.
En una visita se comprobó que en los inmuebles destinados a locales comerciales, restaurante y cafetería, hay heces y humedad de orín sobre el piso, además de montones de botellas vacías, colillas de cigarros y las paredes están ""rayadas"" con aerosol.
El olor es insoportable y los montones de basura están arrinconados. En una de las piezas se nota que recientemente alguien llegó a tirar cal sobre el piso para controlar la pestilencia; sin embargo, aún se siente.
En la parte superior, donde debería haber césped verde, sólo hay una infinidad de envases de cervezas de diferentes tipos, por lo que parece basurero municipal. Además, un monte alto y seco impide la visibilidad del visitante.
Las maceteras, en lugar de tener plantas de ornato, se han convertido en depósitos de basura.
Los focos decorativos, los cuales estaban a lo largo del corredor del mirador, casi pegados al piso, se encuentran destruidos. Cualquier espacio de ahí, es un basurero y baño público a la intemperie.
El Mirador Los Amorosos se creó a partir de una inversión de 4 millones 517 mil 249 pesos con 66 centavos, a través de dos aportaciones: una federal (Conaculta) de 2 millones 84 mil 375 pesos y otra de 2 millones 432 mil 874 pesos con 66 centavos por parte del municipio de Tuxtla Gutiérrez, fechada en 2009.
El proyecto original consistía ""en diversos espacios para el fomento cultural, tales como áreas de lectura y exhibición, así como de descanso, entretenimiento y servicios (sanitarios, administración, mirador, locales comerciales)"".
Contaría además con espacios para estacionamientos y acceso al inmueble, así como los servicios básicos de infraestructura.
No obstante, este sitio (paso casi obligado de los que vienen del centro del país con dirección a los centros turísticos de los Altos de Chiapas), está en total abandono.
No hay personal del Ayuntamiento que se dedique a recoger la basura, tampoco existe cultura de la ciudadanía para ponerla en su lugar. No hay vigilancia permanente.
En las noches, particularmente los fines de semana, es cuando adolescentes y adultos llegan a consumir bebidas embriagantes.
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