“En el INPI nos tratan como perros”, sentenciaron indígenas de Chiapas al manifestarse a las afueras de la delegación del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI).
“Nunca hemos podido entrevistarnos con Adelfo Regino, se hace de los oídos sordos; les repito: nos han atendido en la calle, como perros”.
En voz de uno de los representantes del grupo, Natalio Gómez Navarro, al sitio acudieron representantes de las regiones Norte, Sur, Selva y Altos.
Aseguró que desde la muerte de la ex delegada Marina Patricia Jiménez, en la institución no se les atiende de manera correcta, por lo que consideran que es necesario que sea nombrado un indígena chiapaneco, quien tenga la responsabilidad y la confianza para atenderlos.
Apuntó que han realizado una serie de peticiones al titular del INPI, Adelfo Regino Montes, para que se les atienda, las cuales han respaldado con autoridades ejidales, organizaciones y municipales, así como agentes y comités de comunidades.
Lamentó que en todos los viajes que han hecho a la Ciudad de México se les ha recibido en la calle, “a pesar de que -el INPI- es nuestra institución, no se nos ha atendido”.
Por lo anterior, sostuvo, han acudido ante la Secretaría de Gobernación y el propio presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, quienes han turnado oficios para que el titular del INPI, Adelfo Regino, atienda al estado de Chiapas, pero esto no se ha hecho.
Apuntó que han abonado al diálogo y están por agotar este mecanismo, pues nunca les han abierto las puertas para dialogar.
Señaló que están cansados del abandono de casi dos años por parte de la institución, y para que el pueblo campesino e indígena llegue y se le atiendan sus peticiones, tal cual debe ser.
Dijo que piden puntualmente que se coloque a la propuesta que ellos han entregado ante las oficinas del INPI en la Ciudad de México.
Afirmó que en caso de que no se les atienda y den solución a sus peticiones, realizarán una nueva asamblea en donde resuelvan las acciones a seguir, puesto que no es que sean rebeldes, sino que se les obliga a ser rebeldes y a optar por tomar acciones más radicales en caso de que así se determine.












