En vísperas de las celebraciones patrias y de lo que implica en gastos económicos para las familias, Hildiberto Ochoa Zamayoa, titular en Chiapas de la Unidad de Atención de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), exhortó a la población a evitar los “tarjetazos”, es decir, gastos excesivos en créditos con ofertas que sólo crean una necesidad entre las personas.
En entrevista, dijo, se puede festejar esos días de forma austera, tomando en cuenta que muchos hogares enfrentan carencias con los recursos y no es buen momento para adquirir nuevas deudas en artículos que representen un desembolso considerable.
Antes de gastar, remarcó, es necesario establecer un presupuesto que esté basado en los ingresos y en las necesidades fijas (renta, luz, agua, alimentos, educación); después de eso, las personas pueden sacar el porcentaje de deuda que pueden adquirir.
En las fiestas patrias, mencionó Ochoa Zamayoa, no se debe malgastar el dinero ni usar una tarjeta de crédito cuando no hay una emergencia que cubrir. “Si no tengo adeudos, eso me da tranquilidad, me da felicidad. Si nosotros entramos a hacer compras por aparentes oportunidades, cuando le dicen 2x1 o hasta 50 % de descuento, se crea una necesidad que no era urgente”, complementó.
Detalló, que después de una temporada de celebración aumenten las reclamaciones en Condusef por varias razones; la primera está relacionada en que el usuario utilizó las tarjetas de manera inadecuada, lo que trae como consecuencia que caigan en morosidad, tengan recargos o gastos de cobranza.
Otro aspecto, refirió el especialista en temas financieros, es que entre más se usan esos plásticos, también puede aumentar la posibilidad de que las empresas les ofrezcan nuevos préstamos exprés, aunque estos podrían ser fraudes por todas las facilidades que presentan a la población.
Si no se tiene la cultura de presupuestar los gastos, refirió el titular de la Condusef en Chiapas, la población confunde el concepto de una tarjeta de crédito y piensa es una extensión del salario. “La única garantía que tengo es que ahí está respaldado -el dinero-, cuándo lo voy a deber, en el momento que lo uso”, finalizó.











