La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) realizó el convensatorio “Mujeres Indígenas: Tejedoras de Desarrollo de sus Tierras y Territorios”, el cual contó con la participación de la exponente del Centro de Derechos de la Mujer en Chiapas A.C., Claudia Vázquez Cruz, quien recalcó que en el estado hay un largo camino por recorrer en tema de derechos humanos para la mujer.
Destacó que en las comunidades indígenas, las mujeres sufren cuatro tipos de discriminación: por razón de género, social, étnica y por la edad, en el caso de mujeres mayores.
El problema más grande, dijo, es el acceso a la tierra y el territorio, el cual por cultura suele estar a cargo del jefe de familia. “A partir de ahí ha existido una exclusión muy fuerte y que genera mucha violencia”.
Recalcó que al hablarse de derechos de la tierra se está hablando de una lucha de múltiples derechos, y su importancia radica en abordar todas las problemáticas en las que se encuentran las mujeres en sus comunidades, para tomar medidas que afronten las realidades que se pueden y deben transformar.
“Desde la mirada de la CNDH y en razón de género, aún hay mucho machismo, muy fuerte, incluso por nosotras mismas, porque es un problema cultural que nos han inculcado desde pequeñas”.
Para poder transformar su realidad, las mujeres indígenas tienen que cuestionarse a sí mismas desde lo más básico, su educación.
Lo importante es reflexionar cómo cada una de nosotras vivimos la violencia desde nuestras comunidades, sin embargo, subrayó, no es fácil enfrentarse a los obstáculos que se interponen en la vida cotidiana, pues al acercarse a una instancia de justicia o dependencia del gobierno en sus municipios se encuentran con estas trabas culturales.
“La violencia no es sólo familiar, también es comunitaria al momento de ir a denunciar y que las autoridades hagan caso omiso”, ejemplificó, recalcando a su vez la importancia de reconocerse como sujetas de derechos, para poder luchar en contra de estas prácticas desde más espacios.












