Después de que el Cabildo de Tuxtla Gutiérrez enviara una propuesta al Congreso de Chiapas para aumentar dos por ciento el cobro en el alumbrado público, Francisco Rojas Toledo, regidor en el ayuntamiento, consideró que esta medida sí es necesaria, pero la emisión de la propuesta se tuvo que enviar en el momento en que la economía local registrara una recuperación.
Mencionó que no se trata de una gran cantidad para el sector de la población pero, para otro, podría tratarse de un golpe al bolsillo, considerando la falta de empleos y de utilidades en las empresas.
“Yo no estuve en la sesión de Cabildo, estaba fuera del país, tengo mi documento donde pedí que se me descontaran los días que iba a estar fuera” y agregó que, en caso de que hubiera hecho presencia, seguramente su voto no sería a favor.
Francisco Rojas calificó a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como una empresa abusiva, que ocupa terrenos del ayuntamiento pero que no paga un sólo peso.
A esto, agregó que las tarifas que cobra son caras, a pesar que somos productores de energía y que se va para beneficio del país. Insistió en que la paraestatal tienen que pagar por las afectaciones que genera con el servicio que ofrece.
Rojas Toledo se consideró como un actor político responsable y que, el hecho de que no estuvo en la sesión, no significa que avale lo que se propuso con el tema del alumbrado público.
Sobre la propuesta que ya está en análisis de la Comisión de Hacienda del Congreso Local, consideró que es muy probable que la iniciativa se regrese, aunque se trate de una medida necesaria, porque en el municipio no tienen para reparar las lámparas dañadas.
Consideró fundamental hacer alianzas con la iniciativa privada, para buscar otras alternativas que ahorren el consumo de energía eléctrica; incluso, opinó que es necesario hacer un censo para saber cuántos focos sirven o no en la capital. El ayuntamiento no cuenta con recursos para hacer la sustitución por lámparas que ahorren el consumo de luz.











