En plena adaptación familia de monos araña

Adrián Méndez Barrera, director del Parque Nacional Cañón del Sumidero. Óscar León / CP
Adrián Méndez Barrera, director del Parque Nacional Cañón del Sumidero. Óscar León / CP

El director del Parque Nacional Cañón del Sumidero, Adrián Méndez Barrera, informó que de los 12 monos araña recientemente liberados en dicha área, 10 de ellos han creado un grupo familiar y dos se han excluido, sin embargo, todos gozan de plena adaptación.

Cabe recordar que en días pasados se liberó a una docena de estos monos sobre la pared Poniente del Cañón del Sumidero, sitio donde siempre habían existido estos animales pero debido a las consecuencias del crecimiento urbano los monos miraron del lugar.

“Los monos araña siempre han existido dentro del Cañón, pero hubo una zona pegada a Tuxtla Gutiérrez donde se padeció de cacería e incendios. Con el tiempo se recuperó esta área afectada y la fauna como venados, jabalíes y aves retornaron al lugar pero los primates quedaron establecidos sobre la pared Oriente del Cañón”, abundó Méndez Barrera.

Ante esta situación y para ayudar al ecosistema local se procedió a reintegrar a esta familia de monos, por lo que este tipo de fauna siempre ha existido, no se ha extinguido dentro de esta reserva natural como algunas personas han creído.

Actualmente uno de estos primates cuenta con un localizador GPS para monitorear a los recién habitantes; los movimientos arrojaron que del total, 10 ejemplares se han agrupado y el resto que se aisló. Se trata de un adulto al cuidado de a una cría. El monitoreo que durará aproximadamente tres meses.

“Lo que hemos observado es que ya se encuentran comiendo los frutos de la reserva lo cual es muy bueno, porque algunos de esos monos estaban acostumbrados a comer dentro de cautiverio”, puntualizó el director de Parque Nacional.

En cuanto el nuevo avance de la urbe, sobre todo de las ocho invasiones dentro del Cañón del Sumidero, Adrián Méndez afirmó que no hay peligro para esta tropa de primates ya que se encuentran lejos de los asentamientos humanos, además de tener dos barreras naturales, el mismo Cañón y el río Grijalva.

Respecto a la actividad de cacería en diferentes puntos de la reserva natural los índices han disminuido con los últimos años por la atención que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) ha brindado, sin embargo, los límites con el municipio de San Fernando es donde aún se ha detectado indicios de cacería furtiva.