El nulo traslado de conocimientos ancestrales a las nuevas generaciones, el avance de la urbanidad y el poco interés de las autoridades locales y estatales por incentivar las tradiciones han sido factores para que las costumbres gastronómicas del pueblo zoque de Tuxtla Gutiérrez se encuentren a un paso de desaparecer.
Con la pérdida de las plantas, las afectaciones del calentamiento global y la invasión del campo silvestre por el cemento, han sido actividades claras que deberían de poner en alerta a la población y sus autoridades por preservar la identidad tuxtleca desde la continuación de prácticas como son las gastronómicas.
Francisco Mayorga Mayorga, presidente del conservatorio “Chiapas desde la cultura gastronómica”, indicó que la comida zoque tuxtleca tiene el suficiente potencial como para ser instaurado en restaurantes, sin embargo, debido a la falta de apoyos, información y proyectos que incentiven la tradición, su práctica viene en picada.
En el marco de la celebración del XXXI Feria Gastronómica del Cuchunuc, Mayorga indicó que esta flor, se ha utilizado desde hace siglos en guisos y platillos que nos han llevado a identificarnos como tuxtlecos, como lo es el tamal de cuchunuc, lo que nos ha permitido generar desde la cocina una identidad y orgullo.
Bajo el nombre científico de Gliricidia sepium, el árbol de Cuchunuc, perteneciente a la familia Fabaceae, es una especie de flora representativa para la cultura zoque, ya que por años se ha hecho presente en la comida, costumbres y trabajo de los tuxtlecos y tuxtlecas.
El cuchunuc es un árbol, puede llegar a medir hasta 20 metros de altura, con un diámetro aproximado de 60 centímetros que se encuentra presente en diferentes lugares del estado como el Soconusco, Valles Centrales y la Costa, ha sido en Tuxtla Gutiérrez, donde se la ha dado un valor único de la cultura zoque.
Por tanto, Mayorga manifestó que desde la sociedad civil se realizan grandes esfuerzos por incentivar la comida tuxtleca, pero si no se encuentran estrategias que incentiven la gastronomía tuxtleca, estaríamos en camino a perder una de las grandes identidades de los tuxtlecos.
“Hemos desaprovechado la gran cocina tuxtleca, porque nos hemos olvidado de nuestras tradiciones, vemos que sí hay un deterioro de las tradiciones y costumbres gastronómicas del pueblo” indicó.
Por su parte, Sergio de la Cruz Vásquez, maestro ramilletero de la mayordomía zoque de Tuxtla Gutiérrez, indicó que la población tuxtleca ya ha dejado de cocinar con elementos tradicionales tuxtlecos, como la flor de cuchunuc o de mayo, caso similar con la práctica de otras costumbres.
Por ejemplo, la hoja y la ramita de cuchunuc aplastadas con maíz, pueden utilizarse como un remedio natural para matar roedores, de ahí, el nombre popular de cuchunuc conocido como “mata ratón”.
Finalmente, de la Cruz, manifestó que el cuchunuc se ha convertido en un símbolo de tradición y cultura para los capitalinos, sin embargo, con el avance de las generaciones se ha perdido el poder continuar con la costumbre, que por cientos de años han hecho los antepasados.
Sus flores son rosadas y se agrupan en racimos densos de 10 a 20 centímetros de largo, situados en las axilas de las hojas caídas. Las hojas son ocupadas para “ramear” y quitar el espanto, una tradición local en la que refieren golpear con cuchunuc a la persona que fue asustada y que aún no se le ha pasado el susto, para aliviarla de dicha situación.












