Marco González * CP. Si bien se incrementó el precio de la tortilla, este aumento no se ve reflejado en las ganancias de los maiceros chiapanecos. Al contrario. Ante la liberación del mercado de maíz para el próximo ano, las regiones productoras de Frailesca, Meseta Comiteca y Valle Jiquipilas-Cintalapa corren grave riego, advierten especialistas en economía y temas agropecuarios.
Aun y cuando México firmó en 1994 el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el cual ponía entre otras condiciones reducir los subsidios al campo en nuestro país. Sin embargo, los granjeros norteamericanos reciben apoyos para la producción de maíz de más de 120 mil millones de dólares.
Subsidio a la agricultura
En la medida que se redujo el subsidio a la agricultura, aumentó la migración del campo a las ciudades o hacia los Estados Unidos. Mientras la producción agrícola cae estrepitosamente y eso pone en riego la seguridad alimentaria, senala Jorge López Arévalo.
Para el doctor en economía y docente de la Universidad Autónoma de Chiapas, los primeros que resentirán los efectos de la liberación del maíz, serán los productores de Frailesca, Meseta Comiteca y Valle Jiquipilas-Cintalapa, sino se renegocia este capítulo del TLCAN.
Mientras para Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Cristóbal de Las Casas, la falta de subsidios al campo, ha provocado que la migración se acentúe en las regiones más pobres de la entidad como lo son: Sierra, Altos y Selva.
La gente del medio rural no es floja -anade- por el contrario es muy luchona, siempre está trabajando para subsistir, pero si no es acompanada con programas de desarrollo y asistencia social, no se podrá enfrentar a los grandes cambios del neoliberalismo.
La producción del maíz en Chiapas se redujo en aproximadamente un 50%, en los últimos 15 anos por la falta de apoyos y la competencia desleal, al permitir cupos de importación del grano mayores a los que realmente se necesitan, senalan algunos líderes maiceros.
Son miles los campesinos e indígenas que han emigrado hacia la Península de Yucatán, Norte de México, Estados Unidos y Canadá. Cada vez es mayor el número de parcelas sin cultivar en toda la geografía chiapaneca. No es por flojera, sino por falta de apoyos, recursos y bajos precios en el mercado internacional dice monsenor Felipe Arizmendi Esquivel.
Para Fracisco Javier Torres Chirino, presidente de la Liga de Economistas Revolucionarios (LER), solamente con verdaderos apoyos al campo, la producción y la comercialización, se puede empezar a vislumbrar algunos signos positivos en el sector agropecuario.
Si se continúa apostando a la compra de granos en el exterior, anade, se está socavando la soberanía alimentaria y eso a la larga debilita la legitimidad de las propias autoridades.
Exportaciones
de maíz
Las empresas ADM, Carguill, Continental y ZenNoh, controlan el 80.9% de las exportaciones de maíz de todos los puertos de Estados Unidos, que es, además, el principal productor y exportador del mundo, son las que están dando su batalla por el mercado mexicano de las tortillas y las frituras, subraya López Arévalo.
Frituras
El mercado de las tortillas y las frituras es de alrededor de unos 15 mil millones de dólares anuales en México, senala Carlos García Balbuena, doctor en economía. Por ello, las grandes empresas en contubernio con algunos funcionarios han creado esta inflación ficticia en el principal alimento de los mexicanos.
Para este chiapaneco, la importación de maíz para paliar la actual inflación, resulta un negocio muy jugoso. En el mercado de Chicago, el precio de la tonelada de este grano fluctúa entre los mil 560 a mil 640 pesos, puesto en puerta.
Si es que se va a vender a 3.50 pesos el kilogramo para evitar la inflación en las tortillas, hay una gran ganancia, que seguramente el gobierno debe de explicar, porque de lo contrario, sólo unos cuantos se están llevando la tajada del pastel, en vísperas de la liberación de las importaciones de productos agropecuarios con base en el TLCAN, enfatiza García Balbuena.
Generan descontento
Quienes le apuestan a comprar en el exterior a producir los granos que come, está socavando su soberanía. Y generando descontento social, político y económico en las grandes zonas de producción.
Los que no han levantado la voz, son aquellos que tienen maíz suficiente para su subsistencia como una válvula de seguridad. Es decir, aquellos campesinos que todavía y a pesar de todo cultivan la tierra en la entidad.
Chiapas uno de los principales productores de maíz de la República, desde 1994 vive horas aciagas por la falta de apoyo en el sector agrícola. A pesar que, en ese mismo ano, la crisis del café, fue la que impulsó la revuelta, esa que todavía no termina de apaciguarse, ni con la migración de miles de zapatistas a otras naciones.











