A la difícil situación económica que enfrenta el campo chiapaneco, la falta de apoyo y programas, se suma la incidencia de plagas que mantienen en riesgo la producción de soya en el Soconusco, comentó Cesar Osuna Estudillo, representante no gubernamental del Sistema Producto Oleaginosas en el estado.
Los datos indican que en el presente ciclo de producción se redujo la extensión de tierra dedicada a este cultivo, sin embargo, incrementó la plaga del picudo en las cinco mil hectáreas sembradas.
Los soyeros han reportado la presencia de la plaga en sus cultivos, es decir, se avizora un panorama complejo en caso de que no se implementen acciones de combate y control; el escenario que podría llegar es que se pierda toda la producción y ello impactaría en las familias.
El picudo (gorgojo) se detectó desde el 2007 en la región, pero las campañas de combate y control evitaron más afectaciones. En este año, el Gobierno Federal y Estatal quitaron los programas de sanidad, lo que pone en peligro el cultivo del cual dependen más de 800 familias.
El picudo afecta a la planta en todas sus etapas, desde el crecimiento, la vaina y acaba por completo la producción de este producto; el insecto permanece debajo de la tierra, por lo que no se percibe en el inicio de la producción, sino hasta que daña la semilla y provoca manchas, razón por la cual no es aceptada por la industria.
“La plaga se desplaza a través de las trilladoras, de las pacas y del manejo de maquinaria, ya que a pesar de que no tiene alas el insecto puede sobrevivir en el suelo hasta cinco meses y es preocupante, porque el picudo ataca en diversas etapas del cultivo tanto vegetativo y reproductivo”, complementó.
Reconoció que el cultivo de soya en Chiapas está en peligro de desaparecer, debido a que el Gobierno Federal eliminó los apoyos e incentivos para este sector, por lo que para este ciclo de producción sólo se sembraron cinco mil de las 14 mil hectáreas que se tenían en años anteriores.












