En sexenio de Pablo retrocedió educación

Hermes Chávez * CP. Durante el sexenio pablista la educación se vino abajo. Alfredo Palacios, ex secretario de Educación en Chiapas, recibió la entidad en el lugar número 13 en la estadística nacional; ahora ocupa la posición última: el sitio número 32, senaló el ex académico Víctor Ancheyta.

Las facturas que se cobran por los compromisos políticos los paga el pueblo. No hay duda que en el gabinete social de Juan Sabines fueron impuestos algunos funcionarios, pero ninguno de ellos cubre los perfiles que los problemas de Chiapas requieren.

En educación, los indicadores lo demuestran: la posición nacional en cuanto a analfabetismo, grado promedio de escolaridad, escuelas incompletas en educación primaria, aprovechamiento escolar, preparación profesional en educación básica y absorción en educación superior, ocupa el sitio 32.

En cobertura profesional, eficiencia terminal en educación primaria y escuelas unitarias, educación primaria, el sitio 31. La absorción en educación secundaria y profesional medio, cobertura en educación secundaria y reprobación educación primaria, el 30. En todos ellos, los últimos lugares.

Los objetivos fundamentales en la educación no se cumplieron. No hubo ningún avance, tampoco estancamiento, sino un grave retroceso. Pero no sólo eso. Las relaciones obrero patronales con el sector magisterial sostuvieron relaciones perversas.

En el sector educativo, la continuidad de Alfredo Palacios, ahora como director general del Coneculta; Herminio Fernando, como secretario de Educación, así como de René Estrada, rector de la Unach, es el pago de la cuota por las estrategias internas del gobierno, pero ésta la paga el pueblo.