Solamente en el primer semestre del año se superó el número de solicitantes de asilo en el país en relación con el 2018, reportó la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).
En las oficinas de ese organismo en Tapachula cientos de personas de Centroamérica, Cuba y otras naciones hacen fila en espera de ser atendidas, ya sea para presentar sus documentos o firmar de asistencia, como ocurre cada semana.
En el 2014 las peticiones de refugio en México fueron de dos mil 137, mientras que en el 2018 de 29 mil 648, pero hasta en este año, hasta el 30 de junio se acumularon 31 mil 355.
La Comar precisó que en enero recibió tres mil 949 solicitudes; en febrero cuatro mil 143; en marzo cuatro mil 756; en abril, cinco mil 680; en mayo seis mil dos y en junio seis mil 825.
A su vez por nacionalidades son los hondureños los que más han ingresado a territorio mexicano y entregado sus peticiones de asilo con un total de 16 mil 371, seguido de El Salvador con cuatro mil 753; Venezuela tres mil 622; Cuba dos mil 713; Guatemala mil 590; Nicaragua mil 242 y de otras naciones mil 64.
Procedimiento
Toda persona extranjera en territorio nacional tiene derecho a solicitar la condición de refugiado, misma que deberá presentar ante la Comar o el Instituto Nacional de Migración, dentro de los 30 días siguientes a su ingreso a territorio nacional.
De acuerdo con la Comar, ese procedimiento tiene una duración de 45 días hábiles, periodo en el que se garantiza la confidencialidad, no discriminación y la no devolución al país de origen o de residencia habitual en donde su vida, seguridad o libertad se vean amenazadas.
Se establece que los solicitantes de refugio tienen que llenar “de su puño y letra” frente a una autoridad, un formulario de información que incluyen datos personales y los hechos por los cuales emigró de su país de origen o residencia habitual, incluso aportar pruebas que sustenten sus dichos.
Asimismo durante todo el procedimiento de reconocimiento de la condición de refugiado, se garantiza el respeto de los derechos humanos de los solicitantes y refugiados.












