Mientras que este miércoles -1 de febrero- entra en vigor la Norma Oficial NOM-01-DAG/GAN/2015 del Sistema Nacional de Identificación Animal para Bovinos y Colmenas, destinada principalmente a la movilización de ganado dentro del territorio nacional, los estados de la Frontera Sur del país carecen de infraestructura y personal para el control del contrabando que ingresa de las naciones centroamericanas.
Y es que se calcula que más de un millón 400 mil cabezas de ganado vacuno es pasado hacia México y se movilizan al Centro y Norte del país, desde Chiapas y Tabasco, sin que exista un mecanismo de control de sanidad.
La aplicación de la nueva norma es obligatoria, luego de la prórroga de dos meses concedida a los ganaderos por parte del Gobierno Federal, en virtud a que inicialmente entraría en vigor el 1 de diciembre del año pasado, de acuerdo con la publicación hecha en el Diario Oficial de la Federación.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) dio a conocer que con esta se tendrá un mejor seguimiento al origen del ganado que se esté movilizando por todo el país, incluso de un rancho a otro.
Para el establecimiento de la misma se instrumentó un aretado único de color amarillo que “es un sistema de identificación individual de los animales, con lo que el hato estará debidamente registrado en sistemas electrónicos que podrán ser leídos por scaners, lo que permitirá rastrear su origen e incluso coadyuvará a disminuir el robo de ganado”, explicó la dependencia.
“La NOM es de observancia obligatoria para todos los propietarios o poseedores, exportadores e importadores de bovinos y colmenas; incluyendo a criadores, desarrolladores, introductores, engordadores, comercializadores, acopiadores, establecimientos de sacrificio, estaciones cuarentenarias y puntos de verificación zoosanitaria”, estableció.
Se trata de una identificación individual, permanente e irrepetible de los bovinos y colmenas, a efecto de fortalecer el control sanitario, asegurar la rastreabilidad y trazabilidad, así como apoyar el combate contra el abigeato de bovinos y colmenas.
Aclaró que tanto el Gobierno Federal, a través de la Sagarpa, los gobiernos de los estados y municipios, son los obligados a la vigilancia y aplicación de la misma, de acuerdo con los acuerdos de coordinación existentes, homologándose los criterios de movilidad del ganado y colmenas.
En el caso del ganado a partir de los seis meses de nacido se le tendrá que instalar el arete, al ser esa edad cuando los animales empiezan su proceso productivo en compra-venta y movilidad por las carreteras del país, que generalmente se realiza de sur a norte, hasta llegar a los corrales de engorda y después a los centros de sacrificio o para la exportación.
La dependencia afirma que con ello se pone un mayor orden dentro del sector pecuario y se da respuesta a las exigencias de los mercados nacional e internacional, al requerirse una rastreabilidad sobre los productos que se ofertan, como el caso de la carne y leche.
El aretado del ganado en el país es realizado en coordinación entre la Sagarpa, la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) y la Asociación Mexicana de Engordadores de Ganado (AMEG), que registran unas 32 millones de cabezas.
Sin embargo, en los estados fronterizos del sur del país, principalmente Chiapas y Tabasco, no existe la infraestructura ni el personal suficiente, tanto de la Sagarpa como de los gobiernos estatales para controlar el contrabando de ganado que ingresa al territorio nacional procedente de Guatemala y Belice.
A mediados del año pasado, el propio coordinador general de Ganadería de la Sagarpa, Francisco José Gurría Trevino, reconoció que más de un millón 400 mil cabezas de ganado podría estar ingresando anualmente de la región centroamericana y con ello se ponía en riesgo al sector.
Por ello, se tendría que realizar inversiones para el desarrollo de infraestructura para recibir ese ganado, regularizarlo y asegurar que no representa ningún riesgo sanitario, para luego dejarlo fluir a su destino.
Esa problemática se registra principalmente por la zona norte de Chiapas y el vecino estado de Tabasco, por donde ingresa el ganado de contrabando, por lo que esa norma no podría aplicarse, consideró el productor pecuario Juan Mecinas López.
Este señaló que en la zona de la Costa, Frontera Sur y Sierra de Chiapas, los puntos de control de sanidad pecuaria de la Sagarpa han desaparecido por completo, por tanto nadie regula la movilización del ganado de un rancho a otro o hacia los rastros.
Mencionó que el Gobierno Federal, a través de la Sagarpa, primero debe fortalecer la infraestructura y contar con el personal suficiente y capacitado, para luego aplicar la nueva norma.












