Encontrarse en la educación, prioridad de la docencia

Encontrarse en la educación, prioridad de la docencia

En Diciembre del año 2015 se realizó el examen de evaluación docente en Chiapas con una asistencia estimada de mil setecientos cincuenta a mil ochocientos docentes de educación pública básica.

Ellos aceptaron los nuevos retos de la educación. Otros, inconformes por la misma evaluación se manifestaron e iniciaron una creciente de discrepancias y manifestaciones de rechazo.

Esta dualidad de interés, pensamientos, decisiones y acciones de los docentes, entre los que aceptaron la evaluación que aperturó la participación de la Reforma Educativa y los que no, podría ser aceptable y hasta natural, siempre y cuando tuviese como punto de encuentro la concordia e intención de incentivar el desarrollo académico.

Sin embargo, un contexto histórico y social contemporáneo les llevó a confrontarse y socialmente generar una creciente idea que unos son totalmente malos y otros totalmente buenos, manifestando la idea del maniqueísmo.

En el maniqueísmo docente planteado, existen profesores totalmente buenos, sin tintes de maldad u otros tan malos que no tienen cabida para la bondad en su ser.

Sumado al error que significa creer en el maniqueísmo, un producto fallido de la interpretación moral de hechos, la sociedad no terminó de decantarse; de tal suerte que se generó un escenario atípico y también una secuencia de consecuencias violentas.

Se dividió el gremio de los docentes en el estado y se generó confrontación social, desde herramientas modernas como redes sociales, descréditos verbales y hasta ataques físicos, haciendo comunes las palabras: traidor, vendido, irresponsable, entre otros más. En cualquier caso la educación pasó a segundo termino.

Desde el Génesis, se encuentra el bien y mal como algo existente para la funcionalidad del mundo, para encontrar equilibrio o desequilibrio, dependiendo del contexto. Pero sin ser repetitivo lo bueno y malo vista desde el punto de vista de quién o quiénes?

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ofrece una forma forma de normarnos y/o regularnos jurídicamente tanto a la ciudadanía en general, como aquellos que estamos directamente involucrados en la educación frente a aulas.

De acuerdo con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Agosto de 2015, en su Artículo Tercero, sobre la Laicidad de la educación en el párrafo II inciso C, cita que la educación: contribuirá a la mejor convivencia humana, a fin de fortalecer el aprecio y respeto por la diversidad cultura, la dignidad de la persona, la integridad de la familia, la convicción del interés general de la sociedad, los ideales de fraternidad e igualdad de derechos de todos, evitando los privilegios de razas, religión, de grupos de sexos o de individuos.”

Como docente habría de confesar que -a nivel personal- no comulgo necesariamente con lo oficial, por contrario encuentro identidad con las contrapropuestas llamadas de izquierda; no obstante esta esencial formación no habrá de nublar los juicios de valor.

En cualquier caso apelo a la comprensión de cada uno de los docentes, que no presentaron el examen y que regresaran a sus correspondientes espacios áulicos, este día 07 de Enero del 2016, a impartir sus asesorías a comportarse, dirigirse como lo que somos “maestros”.

Docente, profesor, maestro: titulo cual que no es propio para cualquier persona o grupos de personas. Maestro le llamaron a Buda, a Jesucristo, Ghandí, entre otros pocos.

Es necesario revalorar el papel del docente y respetar a los demás compañeros de nuestros centros de trabajo y/o región que sí presentaron dicho examen en el mes de Diciembre del año pasado.

Maestro es aquel que hace soñar a los alumnos en hacer posible lo imposible, maestro es el inconforme de su tiempo que siembra ideales para luchar por la justicia la generosidad y el amor, si se le teme es un simple enseñante, si se le ama es un auténtico maestro, maestro es aquel idealista que sea ofrecido para ser ayudante de Dios y darle continuidad y formación a su máxima creación, el ser humano. (Cornejo 2012)

Sugiero realizar una pacto de civilidad personal como ser humano y exterior dentro de las instituciones educativas, buscar, analizar, diagnosticar, sintetizar mejores opciones de manifestarse sin violencia, la cual solo acarrea más violencia, sin violentar los derechos de terceros, sin perjudicar a la ciudadanía en general, a los padres de familia, a los alumnos, sin caer en actos de vandalismo. No hay caminos para la paz, la paz es el camino (Ghandí).

Quizás de manera lateral y subversiva, los docentes inconformes habrían de manifestar sus contrapropuestas, pero sin afectar a los estudiantes.

Exigencia a autoridades

Así como se nos exige una educación de calidad con indicadores en los exámenes que se nos aplican o aplicaran, de la misma manera solicitar a las autoridades educativas se nos realice la evaluación de calidad, es decir con plataformas informáticas que permitan realizar los exámenes en línea, con calificaciones en tiempo real y al momento, con aclaraciones de dudas al instante y señalamientos por qué esta correcta o incorrecta nuestras posibles respuestas. No esperar lapsos de tiempos para recibir la acreditación o desacreditación de los exámenes.

Ya que la calidad de las evaluaciones si es posible con los adelantos técnicos y tecnológicos actuales existentes y al alcance de la parte oficial, que existan lugares apropiados e idóneos para la realización de dichas evaluaciones y que no sean lugares improvisados unos días antes, contar con infraestructura total para la realización de dichos exámenes, así como las certificaciones de calidad sobre la credibilidad de las plataformas informáticas de evaluación, con acceso a internet dentro de los espacios y/o lugares donde se apliquen la evaluació.Porque no razonar que de esta misma forma se pueden realizar los examen de ascenso, de nuevos ingresos al Sistema Educativo Mexicano.

De acuerdo con Paulo Freire, con su Pedagogía de la esperanza, específicamente en con su principio del diálogo, enseño un nuevo camino entre el profesor y el alumno, sus ideales influenciaran los procesos democráticos de todo el mundo actual. La pedagogía del oprimido, como pedagogía humanista y liberadora tendrá, pues, dos momentos distintos aunque interrelacionados.

El primero, en el cual los oprimidos van desvelando el mundo de la opresión y se van comprometiendo, en la praxis, con su transformación, y, el segundo, en que, una vez transformada la realidad opresora, esta pedagogía deja de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación. Este último párrafo aplicar entre Maestros y la parte oficial. Existen mejores condiciones que la violencia misma. Por: Jose Antonio Ortiz.