Organizaciones civiles de derechos humanos informaron de la localización, el pasado 29 de agosto, de Maximiliano Gordillo Martínez, quien había sido reportado por su familia como desaparecido.
Los organismos de la sociedad civil agradecieron al pueblo creyente de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas y a todas las personas, colectivos, iglesias y organizaciones de la sociedad civil en México y en otras partes del mundo, que respondieron de diferentes maneras a los múltiples llamados y que se implicaron activamente en los esfuerzos para exigir y lograr su presentación con vida.
Dieron a conocer que desde su detención por parte de agentes federales del Instituto Nacional de Migración, el pasado 7 de mayo de 2016 en la caseta de revisión migratoria de Chablé, Tabasco; hasta el día de su localización, Maximiliano sufrió delitos y graves violaciones a sus derechos humanos.
Informaron que en este momento Maximiliano y su familia están viviendo un proceso de fortalecimiento emocional y espiritual, continuándose con la documentación y análisis del caso para definir los términos del seguimiento de lo cual se informará a su debido tiempo.
“Por ello, solicitamos su sensibilidad y respeto a los procesos de sanación y fortalecimiento, como formas concretas de expresar la solidaridad”, señalan.
Agregan que lo vivido por Maximiliano revela la magnitud de la violencia estructural, institucional y social que sufren las personas mexicanas y provenientes de otros países, durante sus traslados y destinos migratorios al interior de nuestro país.
“Pero también nos recuerda que la exigencia y realización de la verdad, la justicia y la reparación integral implican a una sociedad civil consciente y movilizada”.
Las organizaciones civiles de derechos humanos, hicieron un llamado a los familiares de las miles de personas desaparecidas en México, a no desfallecer ante la insensibilidad e ineficacia de los mecanismos de administración y procuración de justicia.











