Autonomía, beneficios económicos que pueden reducir al 100 % un recibo de luz, además de ser una opción amigable para la Tierra, son los principales motivos de que las energías limpias sean un compromiso que México tiene con el mundo.
En Chiapas su implementación permitiría llegar a las comunidades de difícil acceso y a su vez mejorar la calidad de vida de los pobladores, destacó el investigador del Instituto de Investigación e Innovación en Energías Renovables, Carlos Alonso Meza Avendaño.
El docente de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) explicó que en la entidad, debido a la fuerte radiación, la mejor opción es aprovechar la energía solar; sin embargo, también se están implementando campos eólicos en ciertas zonas de la región Istmo-Costa.
Dijo que el instituto ha hecho proyectos que han donado a comunidades donde “se les instala y dan pláticas para que ellos puedan darle servicio a los equipos”, y sustentó que son tecnologías que se presentan como una opción que permite que las comunidades de difícil acceso mejoren su calidad de vida.
El investigador subrayó que una ventaja de las energías limpias es que pueden ser autónomas y que no necesitan que sean propias de una zona, lo cual podría ahorrar el uso de la leña, como estufas ecológicas y biodigestores, lo que aminora la tala de árboles.
Inversión gubernamental en proyectos ecológicos en sinergía con las instituciones medioambientales e instituciones académicas, destacó, son el camino para lograr la transición.
Mencionó que “hay que concientizar, la cultura debe de cambiar porque hay comunidades donde no se percibe el beneficio; gobierno y academia deben trabajar juntos para que salgan proyectos que se puedan ejecutar de buena manera”.
Si bien la investigación hace que actualmente su implementación sea costosa, los beneficios son a largo plazo, pues se “puede reducir hasta el 100 % de su recibo de luz”.
Sin embargo, el secretario académico del instituto manifestó que entre más se desarrollen, los costos bajarán, y acotó que lo “se busca es ayudar al medio ambiente a regenerarse, pero el reto es hacer que sean más baratos”.
Dijo que esto es difícil cuando ya hay tecnología implementada y una fuerte inversión en las fábricas de combustibles fósiles, lo cual mantiene muchos intereses económicos y políticos; sin embargo, se trata de diversificar para lograr el cambio.
Además de ser un compromiso mundial al que está sujeto México ante el Acuerdo de París y en la Ley de Transición Energética, la cual plantea que para el año 2050 se use el 60 % de energías limpias, año para el cual se estima que la creciente poblacional sea tanta que los combustibles fósiles no podrán abastecerse.












