En un balance de la actividad sísmica en la entidad, hasta noviembre, el Centro de Monitoreo Vulcanológico y Sismológico de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), registró que enero fue el mes con la mayor cantidad de sismos con 334 eventos, de los cuales el 82 % tuvieron una magnitud de 3.0 a 3.9.
El segundo lugar fue para marzo con 330 eventos y el tercero con 326; septiembre, el llamado mes de los sismos quedó en décimo lugar, así lo dio a conocer Avith Mendoza Ponce, investigadora del Centro de Monitoreo Vulcanológico y Sismológico.
La también profesora del Instituto de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático de esta universidad, dijo que hasta noviembre sucedieron ocho sismos de magnitud mayor o igual que 5, el de mayor registro hasta el 12 de diciembre ocurrió el 12 de mayo a las 5:39 horas, con una magnitud de 6.2.
Mencionó que noviembre tiene 74 sismos entre magnitudes 4.0 y 4.9, se puede decir que este mes tuvo una ocurrencia de eventos ligeramente de mayor fuerza.
En una comparación anual, en el 2022 se registraron dos mil 990 eventos, para el 2023 aumentó a tres 479, este año, hasta el último día de noviembre se han identificado tres mil 131 eventos.
No todos los sismos se perciben con base a dos factores, la distancia en la que ocurre, porque entre más alejados estemos del epicentro la percepción será menor, influyendo también el tipo de suelo de la zona, porque la roca, por ejemplo, atenúa el movimiento.
El otro factor es la magnitud, entre mayor sea se percibirá a distancias más alejadas. En Chiapas en particular, se dan todo tipo de sismos, “se puede considerar como un laboratorio sismológico”, por eso los habitantes no deben olvidar que viven en una zona sísmica.
Reiteró que, hasta ahora, los sismos de gran magnitud no se pueden predecir, no hay forma de saber hora exacta, magnitud y localización; lo que es posible saber es que siempre habrá muchos sismos pequeños.












