Elisa Fernanda Gómez Sánchez, egresada del Instituto de Ciencias Biológicas de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), realizó una investigación como parte de su tesis de licenciatura sobre la presencia de la enfermedad de chagas en la reserva ecológica El Zapotal y el riesgo de transmisión a animales domésticos y a humanos.
Explicó que en el laboratorio del instituto estudian enfermedades que son transmitidas por vectores, una de ellas es la de chagas; en su caso, la intención fue estudiar cómo se desarrolla en un ambiente silvestre, específicamente en la reserva ecológica El Zapotal.
Tomaron muestras sanguíneas de mamíferos pequeños y medianos, entre ellos los murciélagos, roedores y marsupiales (tlacuaches), para posteriormente realizar las pruebas pertinentes de PCR e identificar la presencia del parásito que causa la enfermedad de chagas.
Los resultados arrojaron que hay un cierto porcentaje de prevalencia de la enfermedad dentro de esta reserva, lo que refiere a que la chinche portadora se encuentra presente en la zona.
Indicó que la sola presencia de la chinche representa un riesgo para los propios animales como para la población humana, ya que hay comunidades cercanas a la zona y aunque mínima, existe la posibilidad de que llegue a las casas.
Otro riesgo es que animales como los roedores y tlacuaches esparzan la enfermedad, considerando que en búsqueda de comida invaden cualquier sitio, como casas. Asimismo, los murciélagos son un foco de infección mayor, ya que al ser voladores pueden abarcar más territorio.
También, en el caso de los murciélagos, en ocasiones son cazados por gatos, por lo que esa ingesta representa un contagio inminente, y como tal, un riesgo de esparcir la enfermedad.
Gómez Sánchez, actualmente estudiante de la maestría en Ciencias en Biodiversidad y Conservación de Ecosistemas, comentó que estos riesgos se pueden evitar si la población deja de invadir las reservas ecológicas, ya que esto hace que las especies se desplacen de sus hábitats naturales.
Mujer en la ciencia
En el marco del Día Internacional de la Mujer, Gómez Sánchez aprovechó para comentar que desde pequeña manifestó su interés por la ciencia. Tuvo la oportunidad de iniciar su camino en esta área desde el bachillerato, al estudiar como técnico laboratorista, y quería estudiar algo relacionado con ciencias de la salud.
Pero por diversas razones no pudo ingresar a la licenciatura en Medicina, por lo que, recordando a un profesor de biología en el bachillerato por su forma de enseñar y el empeño que daba en cada clase, inmediatamente fue su segunda opción para su formación universitaria.
Jamás pensó si como mujer tendría buenas oportunidades laborales en esta área una vez que egresara, además durante la carrera los maestros nunca hicieron distinción alguna entre hombres y mujeres. En las salidas de campo se repartían las tareas de forma equitativa, nunca en razón de que una tarea fuera para hombres o mujeres.












