Siempre ha existido un conflicto dual entre la mente y el cuerpo, en cuanto a que no se sabe si la mente enferma al cuerpo o el cuerpo enferma la mente, en relación a la teoría de que muchas enfermedades, si no es que todas, son psicosomáticas, es decir están relacionadas con las emociones.
Soledad Hernández Solís, psicóloga y docente de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), comentó que lo cierto es que los estados emocionales tienen un impacto en un órgano del cuerpo, manifestándose, por ejemplo, como acné, alopecia, enfermedades respiratorias, estomacales y muchos otros síntomas.
Estas manifestaciones van ligadas a cómo se manejan las emociones y el estrés, y a partir de ahí existe un respuesta del cuerpo. En cada persona los síntomas serán diferentes, porque el impacto va directo al órgano más vulnerable o débil del cuerpo; ahí surgen enfermedades o trastornos como colón irritable, gastritis, gripas frecuentes.
Una opción cuando aparecen síntomas es analizar los estados de ánimo, las emociones, las experiencias recientes, porque probablemente estén relacionados uno con lo otro. Algo básico que todos deben hacer es recibir terapia para el manejo de las emociones, para conocerse y tener una buena salud mental.
La maestra indicó que todos debemos procurar una salud mental estable, no esperar a caer en un estado de conflicto emocional para acudir con un terapeuta. “Cada uno de nosotros traemos un demonio dentro y hay que trabajarlo, no esperar a un evento detonante que provoque alteraciones psicológicas y corporales”.
Dentro de las enfermedades psicosomáticas hay una clasificación de tipos de personalidad, como personas que son muy estrictas o exigentes, suelen desarrollar ciertas enfermedades coronarias; aquellos que no le dan importancia a las obligaciones ni a la vida o preocupaciones, libran más fácil las enfermedades.
El tercero, es el peor, porque son aquellas personas que no pueden manifestar sus emociones, se guardan toda experiencia buena o mala, lo que tiene un impacto directo en el cuerpo.












