El constante uso de equipos tecnológicos para las actividades escolares, del trabajo o de recreación como parte de las condiciones que se ejercieron por la pandemia de covid-19, provocó que en los últimos meses hayan incrementado las enfermedades visuales, principalmente en los jóvenes, situación grave que de no atenderse podría desencadenar alteraciones mucho más complicadas.
En entrevista, la especialista en optometría, Fátima Zorrilla Cruz, afirmó que problemas visuales como la miopía, hipermetropía, astigmatismo y la presbicia (vista cansada) han aumentado aproximadamente en un 80 por ciento, porcentaje generado por el uso excesivo de equipos tecnológicos.
Dijo que el estar conectado a equipos como celulares, tabletas, computadoras, televisiones, ha provocado que estos problemas se presenten en niños, quienes muchas veces requieren usar lentes, pero por no acudir a un estudio especializado agravan sus padecimientos visuales.
Señaló que si bien estos males visuales son genéticos, la exposición por tiempo prolongado a la iluminación de los aparatos electrónicos aumenta la posibilidad de padecerlos con más intensidad, además, la visión se vuelve borrosa, tanto de lejos como de cerca, hay dolor de espalda, cuello y cabeza, por lo que es necesario que los padres de familia regulen el uso de estos dispositivos tecnológicos, al igual que acudan con el optometrista para su revisión, con el fin de evitar estos problemas visuales.
Indicó que debido a la situación económica que se vive actualmente, las personas con problemas visuales y que requieren usar lentes no lo hacen, ya que dan prioridad a subsanar otros gastos básicos y dejan a un lado su padecimiento.
Puntualizó que en conjunto con la asociación Frente de Desarrollo Social y Agroecológico de Chiapas (Fedesach), han emprendido una campaña de exámenes de la vista y donación de lentes a familias de escasos recursos, para así contribuir en contrarrestar el aumento de problemas visuales.











