Enredaderas no han cubierto las estructuras

El parque Bicentenario apenas fue remodelado y las áreas son disfrutadas por las familias. Diego Pérez / CP
El parque Bicentenario apenas fue remodelado y las áreas son disfrutadas por las familias. Diego Pérez / CP

En septiembre de 2024, cuando autoridades pasadas aún estaban en funciones, se informó que la vegetación de enredaderas cubriría las estructuras metálicas que fueron colocadas en forma de rama en el parque Bicentenario (en Tuxtla Gutiérrez) como parte de una remodelación; sin embargo, hasta ahora no ha ocurrido dicha situación.

En un recorrido reciente a este espacio, que es visitado por cientos de personas con más frecuencia en fines de semana, se observa cómo algunas enredaderas, sin verse tupidas, están apenas a la mitad de las estructuras.

El argumento de la administración pasada es que en la zona no se podían sembrar árboles de gran tamaño por un tema estructural y de diseño; por eso se optó por otra opción.

Panorama

La proyección que dieron las autoridades -en 2024- es que esa vegetación cubriera un 30 % de la estructura en un año y se esperaba un avance rápido en el crecimiento.

Lo que ahora también se puede observar es el desgaste de la pintura; inicialmente era un color naranja, pero las inclemencias del tiempo han provocado una disminución en la intensidad del color.

Recordemos que en el parque no se pueden plantar árboles; debajo de toda la estructura hay un estacionamiento público que se usa con frecuencia. La idea original en la pasada remodelación fue dejar una plancha para llevar a cabo diversas actividades culturales o de otra índole y de hecho así ha sido en los últimos meses, ya con la actual administración.

Además de que el parque Bicentenario es un sitio muy visitado, las actuales autoridades se han encargado de darle vida con múltiples eventos en fines de semana o en fechas históricas o emblemáticas. 

Árboles metálicos 

Los árboles metálicos forman parte del diseño de muchos espacios públicos alrededor del mundo; incluso fuera de Tuxtla Gutiérrez hay sitios que han optado por este tipo de estructuras. Como ejemplo (aunque a menor escala) aparece uno de los parques de Berriozábal.

La idea de que las enredaderas lleguen hasta la parte final de las estructuras es que con el paso del tiempo puedan proyectar otro tipo de sombra. En el parque Bicentenario fueron colocados techos a un costado para proteger de las inclemencias del tiempo a quienes deseen sentarse a un costado de las jardineras.