Según cifras de la Secretaría de Energía, el ahorro económico obtenido por la implementación del Horario de Verano durante el 2018 se estimó en mil 393 millones de pesos, con un costo medio de la energía eléctrica de 1.48 pesos por kWh para los usuarios domésticos.
Con el Horario de Verano se evitó la emisión a la atmósfera de 548 mil toneladas de bióxido de carbono, principal contaminante del efecto invernadero, el equivalente a la quema de 198 mil barriles de petróleo.
En 2017 el ahorro económico se estimó en mil 311 millones de pesos, evitando además la emisión a la atmósfera de 402 mil toneladas de bióxido de carbono.
Este año el cambio de horario iniciará el próximo domingo 7 de abril, por lo que el sábado antes de ir a dormir se tienen que adelantar los relojes una hora.
Esta medida llega en medio de la polémica derivado del exhorto que hiciera el Congreso del Estado al Congreso de la Unión para eliminar el Horario de Verano en la entidad, lo que causó confusión entre la ciudadanía al pensar que la eliminación era un hecho, mientras que otros revivieron su rechazo.
David Mandujano Roman, presidente de la Barra de Ingenieros Mecánicos y Electricistas (BIME), comentó que el Horario de Verano se establece por disposición federal, por lo que ningún estado puede eliminarlo de forma independiente.
Dijo que las instancias federales comprobaron mediante estudios que este medida representa un ahorro económico a nivel nacional y no a nivel unitario o por familia, como todos quisieran, por ello se continuó con este.
Añadió que fue mal entendido desde un principio, porque su objetivo no era para que las familias tuvieran un ahorro en sus recibos de cobro.
El ahorro es global, documentado y publicado por la Secretaría de Energía cada año al terminar el Horario de Verano, y es equivalente al consumo de energía de todo un estado.
Mencionó que en 1994 México suscribió compromisos internacionales, entre los que se establecían la implementación del cambio de horario, para coincidir con países como Estados Unidos y Canadá en la actividad comercial y vuelos internacionales.
Consideró que la solicitud del Congreso del Estado no trascenderá debido a los beneficios globales que representa, como el ahorro de combustible y el impacto positivo al medio ambiente.
Sin embargo, puntualizó que eliminar el horario de verano en Chiapas tendría un impacto negativo para la sociedad y sobre todo para la actividad económica, porque se manejarían dos horarios para realizar transacciones en otros estados, depósitos, vuelos, en las cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores.
Reiteró que esta medida no va impactar nunca en el bolsillo de cada familia, por lo que recomendó a la ciudadanía que si quieren ahorrar energía implementen otras medidas, incluso recurrir al uso de energías limpias.
Es importante mencionar que de acuerdo al Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE), lo que se obtuvo con esta medida en el 2018 fue un ahorro de energía eléctrica en consumo de 941.019 Gigawatts-hora (GWh), que equivale al abastecimiento del consumo eléctrico de 589 mil casas habitación durante todo un año, con un consumo promedio de 266 kWh/bimestre.
Respecto a las afectaciones en la salud, la psicóloga clínica Leticia Pérez de la Cruz explicó que con el cambio de horario cambia también nuestra percepción del tiempo dependiendo nuestra jornada laboral, hábitos y horas de sueño.
Dijo que desde el primer día al sentir que dormimos una hora menos se altera nuestro estado anímico, por lo que para algunas personas puede resultar perjudicial a nivel emocional.
“Si el ciclo de sueño es irregular, la percepción de dormir una hora menos puede provocar irritabilidad, falta de concentración, fatiga y estrés, sobre todo en el trabajo.
“Lo más recomendable es analizar nuestros hábitos y ciclo de sueño para evitar una afectación a nuestro estado de ánimo y energía. De no hacerlo, el adaptarse puede durar hasta un mes”, finalizó.












