Alrededor de 200 maestros estatales y federales de los Altos de Chiapas recibieron de parte de las autoridades educativas en San Cristóbal de Las Casas, el diploma “maestro Rafael Ramírez” por sus 30 años de servicio.
Al hablar a nombre de los homenajeados, el profesor Fredi López López, dijo que “tres décadas de labor docente representan mucho más que tiempo: representan vidas que se han marcado, caminos que han iluminado y sueños que han impulsado a través de su enseñanza”.
A lo largo de estos treinta años, agregó, “no sólo hemos compartido conocimientos, sino que se ha sabido transmitir valores, principios y herramientas que han acompañado a múltiples generaciones de estudiantes en su crecimiento personal y académico”.
Profesión
Señaló que “su dedicación ha sido una constante fuente de inspiración; quienes han tenido el privilegio de aprender a su lado recuerdan no solo sus clases, sino la manera en que hacían de cada lección una oportunidad para aprender a pensar, cuestionar, crear y luchar por un futuro mejor”.
Manifestó que “al cumplir estos 30 años, reafirmamos que la docencia es el motor de la justicia social. No trabajamos con papeles, trabajamos con sueños. Sigamos construyendo, con la pasión del primer día y la sabiduría de la experiencia, una patria más libre y educada”.
El acto se llevó a cabo en el Centro de Convenciones de El Carmen, con la presencia de autoridades educativas y municipales, así como de los maestros homenajeados y algunos de sus familiares.
La delegación regional de la Secretaría de Educación Pública que organizó el acto, ofreció a los docentes y sus acompañantes, una comida. El acto, amenizado por la marimba municipal, incluyó bailables a cargo de alumnos de algunas escuelas.
López López expresó que “al mirar atrás en estas tres décadas, evocamos con respeto a quienes nos formaron. Somos herederos de la mística de José Vasconcelos, quien veía en el maestro a un ‘misionero de la cultura’, y de la entrega de Rafael Ramírez, quien nos enseñó que la escuela debe estar viva y enraizada en la comunidad”.
Abundó: “Honramos hoy a esos maestros que nos enseñaron a leer el mundo antes que las letras. De ellos aprendimos que la docencia no es solo una profesión, sino un apostolado civil. Somos el eco de sus voces, transformadas por el tiempo y la experiencia”.












