La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) manifestó su preocupación por la reforma electoral, la cual calificó como regresiva.
En un comunicado signado por los integrantes del Consejo de la presidencia de la CEM, encabezados por monseñor Rogelio Cabrera López, expresan su reconocimiento a la labor que realizan en la vida democrática de México las dos instituciones electorales: el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
Sobre el INE, señalan que se trata de una institución ciudadana que ha madurado gracias a su autonomía de los poderes políticos y, en estrecha relación con la ciudadanía y la pluralidad de los partidos políticos, ha permitido durante los últimos 25 años la realización de procesos electorales (generales o locales) justos, equitativos, abiertos, transparentes y confiables, de forma legal y pacífica, para la renovación de los cargos de elección popular.
Consideran que el INE y el TEPJF hoy, son el resultado de la lucha y compromiso de miles de mexicanos, de la sociedad civil y de todos los signos partidistas, quienes lograron abrir caminos para la democracia real en México.
“Todas las instituciones y las leyes son perfectibles, todo proceso puede siempre mejorar, como de hecho ha venido sucediendo con el Instituto Federal Electoral (IFE) de la primera etapa, y el Instituto Nacional Electoral (INE) actual”.
Por lo que expresaron su preocupación, al igual que muchos ciudadanos e instituciones de la sociedad civil -y de las mismas organizaciones políticas-, por el impulso que se da a una reforma constitucional en materia electoral por iniciativa del Ejecutivo federal, que está en proceso en la Cámara de Diputados y que, por su orientación y motivos, es claramente regresiva.
Consideran que la propuesta de reforma electoral constituye un agravio a la vida democrática del país.











