Recientemente la titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Delfina Gómez, anunció la desaparición del programa federal Escuelas de Tiempo Completo, ante necesidades básicas como agua y sanitarios en muchos planteles que se deben atender, y para lo cual se destinarán los recursos; la decisión ha causado gran polémica porque muchos aseguran que es un error.
Esto representaba un gran beneficio para las comunidades rurales, para las familias de muy bajos ingresos. A través de la plantilla docente y un comité encargado de la preparación de los alimentos se brindaba un menú nutricional para los niños, mejor de lo que pudieran recibir en casa.
“Era la opción de poderles brindar alimentos con proteína de origen animal, que tal vez no era lo que pudieran consumir de forma cotidiana por el nivel de ingresos de la familia. Era una alternativa para poder darles de comer más nutritivo, algo muy importante para su desarrollo”, manifestó.
Sin embargo, es una realidad que tenía muchos problemas, desde la propia designación de las escuelas, la cual se hacía de forma arbitraria. En algunos casos era muy merecido y en otras se hacía por influencias, también los reportes no se hacían en tiempo y forma, lo que era tolerado por las autoridades educativas; incluso, se cobraba sin trabajar el programa, ya que era un beneficio para el docente al cumplir una mayor cantidad de horas.
Al respecto, José Luis Zúñiga Basilio, representante de la Asamblea Estatal Democrática de la Sección 40 del Sindicato-Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE-CNTE), comentó que si bien había muchas irregularidades y corrupción en el programa, sí era un beneficio importante para los niños de comunidades rurales.












