Es acelerado hablar de extracción a gran escala de litio

Es acelerado hablar de extracción a gran escala de litio

El litio es un mineral alcalino de los más ligeros de la tabla periódica, y que asociado con otros minerales implica un mecanismo de generación de energía. Implementándose principalmente para la elaboración de baterías en vehículos y celulares, además tiene otras aplicaciones como polímeros, tratamientos psiquiátricos, llantas de caucho o sintético y en la elaboración de vidrio.

El Servicio Geológico de Estados Unidos ha dado a conocer que nuestro país cuenta con un estimado de 1.7 millones de toneladas de reservas mineras de litio; mineral llamado como el “oro blanco” hoy día, debido a su demanda que ha ido en aumento.

El Gobierno Federal busca proteger esas reservas para que no sean explotadas por corporaciones privadas, y que sea el Estado quien se encargue de obtenerlo, todo a través de la reforma eléctrica que actualmente analiza el Congreso de la Unión, la cual ha causado reacciones a favor y en contra.

El doctor Marcelino García Benítez, catedrático del Conacyt asignado al Instituto de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático, de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), explicó que la demanda de litio obedece a la transición tecnológica de motores de combustión interna y la generación de estrategias para mitigar el cambio climático, por lo que se ha implementado una serie de materiales asociados que permitan la conversión tecnológica.

¿Hay concesiones para extraer litio en México?

Fue a partir de 2018 cuando se empezó a ver un auge del “oro blanco” en el mundo, para la generación de baterías automotrices, de celulares y todo lo que implique consumo de energía.

El auge se ha generado porque se ha establecido una cadena de distribución, que origina que se tenga que buscar fuentes de extracción de litio. En México existen concesiones desde hace 40 años, donde se han hecho estudios de reconocimiento de áreas, con potencial de generación de minerales, no sólo de litio, que tienen un valor en el mercado.

¿Para qué zonas se otorgaron las concesiones?

Las principales concesiones otorgadas son a una empresa canadiense, y las consideraciones generales establecen que las extracciones sean a cielo abierto, en una comunidad de Sonora, para llevarlo a zonas con grandes reservas acuíferas, ya que requiere enormes volúmenes de agua para procesarlo, en un estándar internacional.

En Chiapas ,de acuerdo a los estudios del Servicio Geológico Mexicano, hay dos zonas potenciales, pero no se ha probado concretamente que existan reservas de litio, ya que este se asocia con otros minerales, lo que vuelve complicada su localización.

¿Cómo se extrae?

Hay tres formas para hacerlo: uno es a través de rocas denominadas pegmatitas, que se ubican en ciertas regiones de la cubierta de la tierra; otra es por medio de salmuera, asociada con lagunas lacustres endorreicas (interiores); y la otra forma es en arcilla.

Para localizarlo y procesarlo se deben utilizar mecanismos tecnológicos y técnicas químicas para poder separarlo de otros minerales. Este es uno de los inconvenientes por los cuales en México no se podría tener una conservación y aprovechamiento, al mismo nivel que otros países, ya que requiere de inversiones multimillonarias.

¿Qué implicaciones sociales y ambientales tiene la explotación de litio?

En lo social, se hace referencia a la posesión de las tierras donde se pretende extraer el mineral, que pertenece a ejidos y comunidades rurales, mismas que pueden ser despojadas de sus tierras sin tener que hacer una retribución económica, referente al mecanismo de transferencia del recurso de la propiedad hacia una empresa.

En lo ambiental, los proyectos y las concesiones que se han otorgado son parte generar minas a cielo abierto, lo cual implica un mayor impacto en los ecosistemas locales, sobre todo porque para procesarlo se requiere de grandes cantidades de agua, lo cual solamente se obtiene del subsuelo.