De acuerdo con los datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), la producción nacional de frijol en 2021 mantuvo su tendencia al alza, siendo Zacatecas el principal productor, seguido por Sinaloa con 140 mil 963 tonelada, Nayarit con 100 mil 107 toneladas, Chiapas con 67 mil 600 toneladas, y Durango con 50 mil 869 toneladas.
A nivel nacional se registró una producción de un millón 177 mil toneladas, lo cual representa un aumento de 11.4 %, con respecto al millón 56 mil 71 toneladas cosechadas en 2020. En el campo mexicano se cosecha el 4 % de esta leguminosa que se produce en todo el mundo.
Como antecedente, revela que en 2019 se registró un volumen de 879 mil toneladas de frijol, por un valor de 13 mil millones 40 mil 180 pesos, mientras que en 2020 aumentó a un millón 56 mil 71 toneladas, lo que significó 20.1 % más, y con un valor de 16 mil millones 907 mil 101 pesos.
El frijol es el tercer cultivo por superficie sembrada en el país, con un promedio anual de un millón 490 mil hectáreas y una cosecha que en los últimos años ha promediado más de un millón de toneladas.
De 2019 a 2021 se reportó una recuperación del 14.4 % de la superficie de siembra del frijol, al pasar de un millón 412 mil hectáreas en 2019, a un millón 616 mil hectáreas en 2021. Esto a pesar de los retos del cambio climático y la sequía.
En México el frijol es un cultivo tradicional y se le encuentra en todas las regiones agrícolas del país, su demanda es casi universal e incluye diversas clases que han sido agrupadas de acuerdo con su color: negros, amarillos, blancos, morados, bayos, pintos y moteados.
Pertenece a la familia de las leguminosas y los hallazgos confirman que era cultivado en Mesoamérica desde hace ocho mil años, siendo una de las principales especies que se integró a la dieta básica de las culturas indígenas.
De acuerdo con el SIAP, el consumo anual per cápita del país es de nueve kilogramos, y en los meses de noviembre, diciembre y febrero se obtienen las mayores cosechas. Las variedades más consumidas son negros, pintos, flores y azufrados.
Los frijoles contienen carbohidratos complejos y vitaminas, las cuales son: complejo B, tiamina, riboflavina, niacina, ácido fólico; siendo además una fuente importante de hierro, magnesio, potasio, zinc, calcio y fósforo.
Por su alto contenido de proteínas, antioxidantes, fibra y minerales, los frijoles negros pueden ayudar a proveer todos los aminoácidos que el organismo necesita, reducir los niveles de colesterol y de azúcar en la sangre, así como prevenir el estreñimiento y desintoxicar el organismo.












