Es fundamental la educación en la sociedad

Es fundamental la educación en la sociedad

A propósito de las ceremonias de clausura del presente ciclo escolar, el obispo coadjutor de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Enrique Díaz Díaz, afirmó que a veces se le ha dado dado mucha importancia a la graduación y poca importancia al seguimiento de la educación de los jóvenes.

Agregó: “A veces veo en las comunidades una fiesta grande porque terminaron el kínder como si ya hubiera concluido todo, cuando es apenas un camino”.

Señaló que en ocasiones, cuando los jóvenes concluyen la universidad, se les hace grandes fiestas y a veces están sin trabajo; ese es el reto, no solo la enseñanza sino la educación y después insertarlos en un mundo con valores, con raíces, con seguridad en su vida, con la seguridad da el evangelio.

El prelado fue entrevistado este martes, después de la misa de acción de gracia por los alumnos que egresaron de la secundaria y de sexto grado de primaria del Colegio Tepeyac, el único católico que hay en la ciudad. Fundado hace 72 años por la orden de las Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús y de Santa María de Guadalupe, y que actualmente dirige la religiosa Socorro Varela Macías.

La educación, dijo Díaz Díaz en entrevista, posterior a la celebración que tuvo lugar en la Catedral, es una de las tareas fundamentales de la Iglesia Católica. Se imparte en el catecismo, en las pláticas, en las celebraciones, pero de un modo especial debería de impartirse en la familia y en un colegio donde puedan inspirarse, sembrar los valores del evangelio.

Añadió: “Es muy importante que una comunidad tenga un colegio católico, sin excluir a nadie, sin ser elitista sino abierto a todas las personas, pero tratando de poner el evangelio”.

Continuó: “Si vemos la situación difícil por la que estamos atravesando, una de las razones fundamentales es que no hemos sabido sembrar valores fuertes en los jóvenes, en los niños, y eso se busca en un colegio católico, donde no a fuerzas sino que se les ayude a descubrir la riqueza del evangelio, de seguir a Jesús, de los valores cristianos. Ojalá sea una inspiración para muchas personas, familias, y que puedan sostenerse, animarse en su fe católica”.

Por otra parte, la madre Socorro manifestó que la escuela católica no solo pretende entregar hombres y mujeres intelectuales a la sociedad, sino con sentido crítico, con responsabilidad; la escuela católica tiene la misión de educar y formar para el amor. El colegio sigue abriendo sus puertas a todos. La plantilla docente y directiva es consciente de los retos que cada día se encuentran, por estar viviendo momentos de gran trascendencia para el país, sobre todo en materia educativa.